Jorge Jaramillo

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Jorge Jaramillo


Lo urgente y lo pendiente

26/02/2024

La Comisión Europea ha destapado las cartas con las que celebrará este lunes la ronda de Ministros de Agricultura en Bruselas. Un Consejo prácticamente temático, dedicado a las soluciones de urgencia que desde hace semanas vienen reclamando los productores en carreteras, autovías, puertos y capitales, con una movilización sin precedentes. El encuentro se celebrará también con una gran presión de la mayor parte de los gobiernos, especialmente donde las protestas han sido más virulentas o duraderas.

Sin embargo, en tan poco tiempo que resta de legislatura, hay aspectos que seguramente quedarán aplazados al nuevo curso político; otros quizás puedan acotarse ahora. Por ejemplo, las medidas relacionadas con la simplificación de la actual Política Agraria Común (PAC) que pasan por suspender o reescribir determinadas normas de rotación, de gestión de pastos o incluso de cubiertas vegetales vivas o inertes. Y eso que la mayor parte de los agricultores habrán renovado a estas alturas todos los compromisos en sus ecorregímenes.

Es evidente que el actual ejecutivo de Europa -que aspira a renovar poder en las próximas elecciones- quiere dar señales nítidas de buena voluntad y de acercamiento al sector, ofreciendo ahora un ajuste del sistema de capturas fotográficas que lanzan los satélites de Copérnicus, lo que podría reducir hasta un 50 por ciento las visitas a campo que hacen después las administraciones. No es cosa menor.

Pero también baraja eximir a las pequeñas explotaciones de menos de 10 hectáreas de los controles relacionados con el cumplimiento de los requisitos de condicionalidad, lo que tendría un impacto en el 65 por ciento de los beneficiarios de las ayudas, según cálculos de la propia Comisión.

En el aire está el posible aplazamiento del cuaderno digital -tan contestado- ya que a corto plazo representa un coste más para cualquier agricultor y un verdadero quebradero de cabeza por falta de conocimiento, o por la misma complejidad del sistema ante la brecha digital en la mayoría de las zonas rurales.

Las tensiones vividas este fin de semana en el Salón Internacional de la Agricultura de París dan una idea, sin embargo, de cómo están los ánimos de caldeados, y de cómo algunas fuerzas políticas podrían mantener en alto la temperatura hasta que se disuelva el Parlamento. La precampaña electoral ya ha empezado.

De hecho, mañana martes, tras el acuerdo alcanzado en los trílogos de noviembre, los eurodiputados votarán la polémica ley de Restauración de la Naturaleza en el penúltimo pleno de Estrasburgo. Una norma que obligará a los Estados miembros a recuperar en 2030 determinados hábitats en mal estado de conservación o degradados como son tierras agrícolas, suelos, ríos y turberas. 

Hace meses el debate parlamentario generó muchos roces por el impacto que podría tener de nuevo en el sector agrícola y ganadero. Al final, los propios colegisladores enmendaron el texto y rebajaron algunas ambiciones medioambientales al incorporar un "freno de emergencia" que dejaría en suspenso todo ante una crisis de abastecimiento.

Un ejemplo podría ser la guerra de Rusia en Ucrania -que cumple ahora dos años- y que abrió la discusión de la soberanía alimentaria. Y sin embargo, estamos aún donde estamos.