Amboades

Miguel Ángel Flores


Saber del vino

12/04/2021

Para hablar con conocimiento de lo que se dice, en esto del mundo del vino; y no como ocurre ahora, que cualquiera da su opinión, en todo, en la política, el futbol, el sexo, la religión, la cultura, la sociedad, o las acciones de la gente, eso sí, argumentada la opinión en una base potente y completa sobre cualquier área que se trate, siendo siempre un gran conocedor del tema que se hable.
Modestamente yo, voy a dejar algo escrito sobre esto del vino para saber un poco más, a sabiendas que mis detractores (los muchos que tengo), la mayoría muy cercanos a mi persona, van a leer lo que pongo, seguro con la crítica que dirá: ¿Éste que se ha creído? O quizá: mucho dice, pero la verdad, éste (o sea yo) no tiene ni idea.
Bien, con estos mimbres, modestamente intentaré compartir algo, que quizá aclare esto del vino para la mayoría de las personas, las que le gusta el vino y las que no. Porque el vino en apariencia es un arcano para la mayoría, potenciado por muchos. Muchos muy mal informados o poco formados, (tanto ellos como ellas como debe decirse ahora) que se definen saber, conocer, catar, recomendar y vivir y muy bien de esto, y en verdad, no son nada honestos y todo eso. Así pues, en estos mimbres, seguiré con las partes de la uva, elemento importantísimo para el vino.
 Las partes de la uva son el hollejo o la piel, la pulpa y las pepitas, los tres elementos importantes e indispensables todos, en el proceso para la transformación por medio de las fermentaciones, que se da de las uvas al vino. El hollejo es el envoltorio del fruto, tiene un recubrimiento ceroso llamado pruina, cuya función es contener el líquido interno (la pulpa) y las pepitas. Además, también están presentes levaduras salvajes y los taninos, que terminarán por pasar a la bebida. La pulpa, es la parte del fruto más abundante, está envuelta por el hollejo, contiene azúcares, vitaminas y ácidos que almacena para que las semillas tengan alimento para germinar otra vid. Y las pepitas, son las semillas de la vid, hay entre una y cuatro, contienen taninos y diversos aceites que facilitan el crecimiento de una nueva cepa. En definitiva, todas las partes de la uva aportan diferentes componentes al producto final, del vino. El raspón es el vínculo con el racimo, pero en verdad no es una parte de la uva...