Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Caída en picado de Yolanda Díaz

25/03/2024

Ha celebrado este fin de semana la Asamblea constituyente de Sumar con escaso éxito de crítica y público, el proyecto de Yolanda Díaz hace agua por todas partes. En las generales quedó muy por debajo de lo que se esperaba; en su tierra, Galicia, Díaz no logró ni un escaño, y en Cataluña Ada Colau ha actuado como si fuera la peor enemiga de Yolanda Díaz, atendiendo a sus intereses y dejando de lado los intereses de la líder de Sumar.

Colau es la principal responsable de dar visibilidad a la escasa enjundia política de la máxima responsable de Sumar: Yolanda Díaz no logró convencer a Colau de que apoyara los presupuestos de la Generalitat, lo que ha provocado el adelanto de las elecciones catalanas y echado por tierra el proyecto de Sánchez de que la elección de Salvador Illa como presidente de la Generalitat fuera un paseo militar. Con el adelanto, las elecciones han pillado a Sánchez con el pie cambiado y el proyecto Illa no es tan seguro como suponía. Por si no fuera suficiente, Colau tampoco ha apoyado el presupuesto de Barcelona, y Collboni, el alcalde socialista, podría perder su cargo. Lo que ha hecho ver a Sánchez que Yolanda Díaz no tiene la madera que necesita un dirigente político.

No logró retener a Podemos, cuyos diputados se han ido al grupo mixto. Colau y los comunes hacen lo que les conviene e irán a las elecciones catalanas con sus propias siglas, igual que Compromis en Valencia. En cuanto a Izquierda Unida y Más País, amenazan permanentemente con la ruptura si Yolanda no atiende sus exigencias.

La situación que hoy vive Yolanda Díaz es de absoluto aislamiento respecto a Pedro Sánchez, a pesar de su vicepresidencia. Sánchez además quiere visualizar que se siente muy alejado de Díaz tras comprobar que no suma nada a pesar del nombre, sino que pierde peso día a día. Uno de los entretenimientos de quienes siguen la vida política es observar cómo actúan presidente y vicepresidenta cuando coinciden en el mismo espacio, sobre todo en el congreso de los diputados.

Atrás han quedado las imágenes en las que Yolanda besaba ostensiblemente a Sánchez con las manos en sus mejillas, o acercaba la cabeza a su hombro, sonreía cuando había cámaras y hacía ostentación de una relación personal muy estrecha. Hoy, todo eso es inexistente.

Hace tiempo que Pedro Sánchez ha asumido que de Yolanda Díaz no puede esperar mucho: Sumar está prácticamente roto y su vicepresidenta no es líder de nada. No ha cumplido ni de lejos las expectativas electorales que se le suponían, e incluso ha provocado la ruptura con Podemos, que dio a Sánchez buenos apoyos cuando más los necesitaba.

La única fuerza de Sumar es, era, que Sánchez necesita sus votos. Pero el declive actual augura cambios de futuro. Si no hay remontada, si no hay votos para Sumar , la carrera política Yolanda Díaz se prevé muy corta.