José María San Román Cutanda

A Vuelapluma

José María San Román Cutanda


Un nuevo cartel para la Semana Santa de Toledo

19/02/2024

Toledo no ha sido la primera ciudad de España en presentar el cartel identificativo de su Semana Santa. Antes, Talavera, Sevilla y algunas otras ciudades españolas han dado este paso en fechas recientes —en algunos casos, como bien saben, con bastante polémica—. La pasada semana, se ha presentado en el Paraninfo de Lorenzana de la Universidad de Castilla-La Mancha el cartel que dará imagen a la Semana Santa 2024 de nuestra ciudad, elegido en el concurso que la Junta de Cofradías de Semana Santa convoca al efecto cada año. Su autor, el conocido jurista y diseñador gráfico Daniel Torres Mayoral, persona joven y reconocida en el mundo cofrade toledano.

En el cartel, que es sencillamente extraordinario, podemos encontrar una composición donde destaca un primer plano de los pies clavados del Cristo de la Misericordia de Santa Leocadia, que tiene como fondo la torre de la Catedral, a la que parecen acercarse anónimos penitentes en procesión. Es una imagen, a mi modo de ver, profundamente devocional, elegida quizá por el impacto de su mensaje. Una escena que Lope de Vega poetizó con devoción en el Romance VIII de 'La Pasión de Cristo': "Los divinos pies traspasan,/y cuando el verdugo yerra/de dar en el clavo el golpe,/en la carne sana acierta./Por los pies y por las manos/de Jesús los clavos entran,/porque a la Virgen María/el corazón la atraviesan". Y, junto al Crucificado, Toledo, a la que Marañón comparó con Jerusalén "con su misma eternidad detenida". Es un cartel en el que cada toledano es protagonista, mostrándose la vocación del cristiano de ser "homo viator". Cada toledano, en el anonimato de una fe vivida, camina hacia el Gólgota buscando a Cristo, como lo hizo también a través de la poesía Gabriela Mistral: "Yo quiero una imagen viva/de un Jesús Hombre sufriendo,/que ilumine a quien la mire/el corazón y el cerebro./Que den ganas de bajarlo/de su cruz y del tormento,/y quien contemple esa imagen/no quede mirando un muerto,/ni que con ojos de artista/solo contemple un objeto,/ante el que exclame admirado/¡Qué torturado más bello!".

Un cartel que inspira devoción, que introduce como protagonista al espectador y que no tiene más fin que el de retratar una Semana Santa vivida a través de los ojos de su autor no puede ser sino objeto de felicitación. Aunque no olviden, queridos lectores, que tiene también una importante carga de compromiso para la Iglesia que camina en Toledo. Y ese compromiso se circunscribe al deber de hacer una Semana Santa que verdaderamente lo sea, que refleje el carácter de nuestra idiosincrasia, y que esté protagonizada por la coherencia durante estos días y durante todo el año, pues de nada sirve ser cofrade o penitente si la vida de nuestras entidades religiosas no mira hacia los ideales que defiende y representa.

itación más sincera, pues, a Daniel Torres Mayoral, cargada además de agradecimiento por su labor con la vida cofrade toledana. Y, por supuesto, a la Junta de Cofradías de Semana Santa por su elección.