José Manuel Patón

LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Los bellacos

03/04/2024

Según el diccionario de la Real Academia bellaco significa ruin, vil, perverso, canalla, rufián, malvado, y no sé cuantas cosas más.
Es verdad que el mundo está lleno de bellacos, y cuando vas en el autobús, en el metro o en el tren te cruzas con ellos, pero desgraciadamente no llevan ninguna marca. Cuando te cruzas con ellos, hasta que la inteligencia artificial invente algo, te piensas que son personas amables, honradas, bondadosas. Muchos bellacos pasan desapercibidos durante toda su vida porque no tienen ocasión de practicar, y otros hacen bellaquerías pero no son conocidas a falta de publicidad.
Pero muchos otros saltan a la fama por muy distintas razones, los nombran presidentes de federaciones, de clubs de futbol, son árbitros, abogados, metres, etc., e incluso he llegado a conocer a un bellaco que era capador de ranas machos que disfrutaba a placer con la cuchilleja de capar. El refrán de se aprende a capar cortando huevos, es solo un refrán para que la gente aprenda con la práctica, pero no hay que tomárselo muy a pecho, porque capar lo que se dice capar, debe ser de lo más desagradable.
Pues bueno, en estos días después de Semana Santa han salido a la luz algunos. No voy a decir el nombre porque si lo digo me van a perseguir, pero hay autoridades que se dedican a mirar con ojo de lupa a los que les critican, incluyendo a periodistas, sin dedicarse a lo que se tienen que dedicar, es decir a administrar nuestras cuentas y nuestra nación.
La verdad que teniendo la oportunidad de pasar a la historia con la gloria que da ser un héroe, un buen gobernador, o un buen capador de ranas, elegir hacerlo a base de miseria, ruindad, mentira y felonía es una elección de tener poca inteligencia. 
Cuando llegas a un puesto de altura en cualquier campo, si yo pudiera, -que no puedo porque no tengo categoría para ser más allá que presidente de la comunidad de propietarios de las plazas de garaje de mi casa-,  lucharía por ser audaz, generoso, por hacer cosas que los demás no se hubieran atrevido a hacer, por demostrar talento, tesón y osadía, aunque ya sabemos como dice Sabina, que el destino es un maricón, pero por lo menos lo intentaría.
Machacar a los demás aprovechándote de estar en un puesto de poder, defendiendo a los ladrones, persiguiendo a la policía que persigue a los ladrones, amedrentando a los jueces que juzgan a los ladrones, usar del presupuesto para anunciarte solo en la prensa que te halaga, ganar dinero a base de vender humo solo porque estás cerca del poder, y todo eso de lo que estamos más que acostumbrados, no solo es egoísmo, sino que desaprovechas una oportunidad para hacerte famoso por lo contrario. El otro día oyendo un discurso de José Mujica, exguerrillero, expresidente de Uruguay, que vive como vivió antes de ser presidente, en la humildad, pero que conservó en su cabeza los errores cometidos y el reconocimiento de los aciertos de los demás, incluido el capitalismo, reconocí en él la gloria y la grandeza. Todos nos vamos a morir y el sudario no tiene bolsillos.