Roban un pendón que adornaba el Corpus desde hace 20 años

Jaime Galán
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Los restos de tela que quedan en el balcón indican que se lo llevaron a la fuerza. El gerente del comercio reclama que instalen cámaras de vigilancia en la zona

Antes del robo, la papelería decoraba su balcón con tres pendones cedidos por la antigua Junta Pro Corpus.

Ha ocurrido en uno de los comercios que los toledanos conocen como los de toda la vida, en la Papelería Ortega. Un establecimiento ubicado en plena calle Ancha y que desde hace más de dos décadas decora su balcón con tres pendones para la festividad del Corpus Christi ha sufrido el robo de uno de ellos la pasada madrugada del domingo al lunes.

Desde el propio establecimiento vinculan los hechos a un episodio realizado por «algún gamberro o desalmado», al haberse arrancado  la tela a la fuerza, dejando sólo los restos atados al balcón. El pendón sustraído era de color verde y llevaba la insignia de la Diputación Provincial de Almería.

Julio Ortega, gerente de la papelería, revela que el daño es más sentimental que material, por el hecho de que rompe la tradición de colocarlos anualmente para cada Corpus, lo que le produce a él y a su familia una sensación de tristeza que les genera «pocas ganas de volver a colocarlos el próximo año».

Al llevarse el adorno quedaron restos de tela atados al balcón. Al llevarse el adorno quedaron restos de tela atados al balcón. Los pendones de este comercio forman parte de los adornos que repartía a los comercios y domicilios particulares la antigua Junta Pro Corpus, hace más de veinte años, y que heredaron estos establecimientos para seguir la tradición.

Una situación que ha servido para que Julio Ortega realizara unademanda por la seguridad en el Casco Histórico. Éste recalca que «desde que la comisaría de Policía Nacional se trasladó a Buenavista, el Casco se ha quedado sin rastro de autoridad», por lo que pide la instalación de cámaras de vigilancia como las que pusieron en el entorno del paseo del Miradero cuando se produjeron actos vandálicos en la estatua de Bahamontes.

El propietario del negocio entiende que no pueden pedir a la policía vigilancia permanente, pero cree que «el Ayuntamiento o quién corresponda» sí puede poner cámaras «y más aún en una vía principal como es la calle Comercio, que «cuando cerramos y se van los turistas se queda dejada de la mano de Dios».