Santa Olalla y un crimen casi perfecto

J.Moreno
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La Tribuna desempolva el asesinato de Dominga del Pino, una santaolallera que inspiró la exitosa película 'Amantes' pero totalmente olvidada, 75 años después, en su pueblo natal

José García reconstruye el crimen junto a Francisca, su amante. Ambos fueron condenados. - Foto: Fede

Dominga del Pino volvió al pueblo el 2 de mayo de 1948 para celebrar las fiestas en honor de la Virgen de la Piedad. Se alojó en la casa de su tía Magdalena junto a su marido, José García. Así lo presentó ya a su familiar, quien les permitió así compartir habitación. En verdad, por entonces, eran sólo novios y, dos semanas después, verdugo y víctima. El asesinato de la santaolallera sacudió Burgos e inspiró, 40 años después, la exitosa película de Vicente Aranda 'Amantes'. La actriz Maribel Verdú encarnó a esa ficcionada Dominga.

Una pátina de olvido cubre Santa Olalla. Nadie habla ya de este crimen, desconocido para la mayoría. Pero un puñado sí sabe, de oídas, quién fue Dominga del Pino, degollada por su novio el 16 de mayo en el paraje de 'La Canal' de Burgos. Dos semanas después de visitar, por última vez, Santa Olalla en sus fiestas grandes.

El teniente de alcalde y concejal de Cultura, Patrimonio y Nuevas Tecnologías, el investigador Josué López, aceptó de buen grado la propuesta de este diario de indagar sobre la figura de Dominga del Pino, nacida en 1918 y totalmente desconocida ahora en Santa Olalla. Tanto, que ni el propio edil conocía la historia. Y dio, tras un rastreo de semanas, con los familiares lejanos de esa mujer que marchó a servir a Madrid y murió asesinada por el hombre al que había presentado como su marido sólo dos semanas antes.

Una rosa en la tumba de Dominga, en el cementerio de Burgos.Una rosa en la tumba de Dominga, en el cementerio de Burgos. - Foto: Patricia GonzálezLa reconstrucción posible de Josué ubica también en Santa Olalla, en esos años de mediados del siglo XX, al único hermano de Dominga, soltero y mudo para más señas. Murió hace muchos años, pero pervive en esa débil memoria del pueblo su desesperación por el asesinato de Dominga. Y sus ganas de tener delante a José.

Los hijos de los primos de Dominga relataron a Josué el crimen como lo narró Vicente Aranda en 'Amantes'. Maribel Verdú, Jorge Sanz y Victoria Abril triunfaron en 1991 con ese triángulo amoroso que mereció dos premios Goya (mejor película y mejor director) y un Oso de Plata en el Festival de Berlín a Victoria Abril como mejor actriz.

Pero Carlos Pérez Merinero, Álvaro del Amo y Vicente Aranda firmaron un guion que difería del asesinato real cometido en 1948. Diario de Burgos reconstruyó en 2023, por los 75 años, un asesinato que conmocionó a la ciudad castellana. José cubrió con su gabardina a su prometida en un simulado abrazo de enamorados que acabó con el degollamiento con una navaja barbera. Ocurrió muy cerca de la fábrica de luz 'El Porvenir' y del cuartel de Artillería, en el paraje conocido como 'La Canal', según menciona Rodrigo Pérez Barredo en el reportaje.

En el lugar del crimen, quedaron el arma homicida, los restos de la merienda compartida, las hojas de periódico usadas como envoltorio y un papelillo manuscrito con un nombre: Dominga del Pino Rodríguez.

José, de 24 años, y su amante Francisca, de 45, urdieron en el barrio madrileño de Tetuán el crimen que alborotó a toda España. Semanas antes, habían trazado el plan para liquidar a Dominga y apoderarse de las 19.000 pesetas ahorradas por la joven de Santa Olalla.

Verdugo y víctima pararon en Segovia antes de recalar en la pensión 'El Riojano', en la burgalesa plaza de Vega. «La sacas al campo, la cortas el pescuezo y ya está», recoge el sumario sobre el empujón final de Francisca a José para el crimen. Los elementos 'olvidados' junto a Dominga aligeraron la investigación. Cuatro días después, José fue detenido en Valladolid. Se derrumbó y confesó.

Asesino y amante acabaron condenados a pena de muerte, conmutada por 30 años de prisión. Francisca murió poco después de recobrar la libertad.

La investigadora María Castañón, como detalla el reportaje de Diario de Burgos, descubrió que la tumba de Dominga sigue en el cementerio burgalés de San José, en el patio de San Fidel. Sin lápida ni panteón. Ni cruz ni inscripción alguna. Y con el olvido, hoy corregido, de su pueblo: Santa Olalla.