Miguel Romero

CATHEDRA LIBRE

Miguel Romero


Papafinanzas

04/02/2024

Parece reiterativo caer siempre en el mismo tercio, expresión del siglo XVII que ahora se puede poner de moda. Pero, la vida es cíclica, siempre nos lo han trasladado en mensajes-slogan para justificar cuestiones sin retorno y tal vez, sea cierto. Las catástrofes climáticas o las crisis sanitarias estuvieron siempre en nuestro pasado. Si cabe, en formas diferentes o en situaciones alternativas, pero en definitiva, ciclones, terremotos, tifones, sunamis, pestes, guerras, etc., asolaron etapas pasadas en espacios geográficos del mundo terrestre y siguen siendo puestas en valor; eso sí, con alternativas o factores que pueden ayudar a definir ese consabido 'cambio climático'.
Pero quisiera hoy hacer breve análisis de un tema que se ha puesto mucho más de moda que lo fuera en aquella primera mitad del siglo pasado. La situación del Papafinanzas, figura de nombre curioso pero de significado común.
Las finanzas domésticas siempre fueron tema de alta preocupación familiar. La conocida frase: «los niños vienen con un pan debajo del brazo», acuñada en aquellos tiempos del siglo pasado, puede que ahora sea más cierta todavía al vivir en un mundo movido por el dichoso dinero.
Y lo es, por la grave situación de paro laboral en la que actualmente nos encontramos. Las crisis políticas, económicas al fin y al cabo, en la que nuestra sociedad mundial se encuentra han obligado a que un elevado número de jóvenes, más del 65 % no tengan clara posibilidad de encontrar un trabajo digno, ajustado o no a sus estudios o deseos, pero suficiente para sentirse útil y recibir el dinero necesario que le permita independencia familiar. Ello ha provocado que jóvenes comprendidos entre los 25 y 40 años vuelvan a acogerse a ese paraguas que le ofrece la residencia familiar y así subsistir ante la carencia de vida laboral suficientemente autónoma.
Y la cosa se complica más, cuando teniendo trabajo no tienen la suficiente disponibilidad económica-monetaria para afrontar esos gastos derivados de una vida en pareja, o de adquirir los elementos necesarios para su vida personal, acudiendo al papá para que éste financie a ¿posible cobro revertido?, los pagos necesarios para su autonomía y vida a afrontar. El papafinanzas se ha puesto de moda y claro, 'dejar' esos dineros que tanto esfuerzo les costó ahorrar para asegurar su vida de tercera edad, en manos de tu hijo e hija para que disponga de él y «Dios dirá si lo volverás a ver», es una putada.