«Hay que mantener la tradición del respeto, saber procesionar»

Á. de la Paz
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Juan Carlos Sánchez, presidente de la Junta de Cofradías, Hermandades y Capítulos de la Semana Santa de Toledo

Hay que mantener la tradición del respecto, saber procesionar»

¿Qué cofradías están en una situación más delicada por su bajo número de hermanos? ¿Y de cargadores?

Hay algunas cofradías que son modestas, pero es algo normal. Con carácter general, la situación por número de hermanos no es mala; además, durante el año anterior se le ha dado un revulsivo importante a aquellas que estaban en una situación peor y tenían un número de hermanos bastante bajo. Ahora mismo, constatamos hermanos en todas las cofradías y estamos muy satisfechos de los números que tenemos porque, incluso aquellas que parecen más modestas, han tenido un empujón considerable. 

Hay cofradías pequeñas como las del Cristo de los Ángeles o el Cristo de la Expiración, pero en el último año hemos notado el impulso de la gente que va llegando: tienen sus cofrades, su idiosincrasia y sus peculiaridades, pero dentro de la línea de la Semana Santa de Toledo. Todas están trabajando muy bien.

¿Valoran la posibilidad de pagar a personas para que saquen las imágenes?

No hemos tenido la necesidad de pagar costaleros. Durante la última asamblea puse de manifiesto que si había alguna cofradía que necesitara un refuerzo de costaleros o de turnos lo anunciara. Lo que no queremos que suceda es lo del año pasado. Cuando se vislumbró la posibilidad de que la Virgen de la Caridad no pudiese salir, todo el mundo se echó las manos a la cabeza. Por eso las cosas se tienen que decir con anticipación.

Hemos hecho un ofrecimiento para que las cofradías puedan decir si tienen alguna dificultad y todas han manifestado que no. En algún caso se ha visto la posibilidad de que varios costaleros acudan simplemente a reforzarlas. Hay costaleros suficientes, aunque quizás falte algún turno de refuerzo que pueda dar más seguridad para salir y ofrecer a los penitentes un respiro y algo de descanso. Este año, todos los pasos van a salir a la calle. En principio, no hay ningún problema.

¿Qué razones cree que explican el éxito popular de algunas hermandades frente a las otras? El Cristo de la Humildad, desde su refundación, se ha convertido en un fenómeno masivo.

Hay cofradías que tienen más aceptación que otras en cuanto a público. El hecho de salir de una determinada manera, en un horario o un día de la semana concreto influye porque no es lo mismo que sea un Lunes Santo o Martes Santo que hacerlo el Miércoles Santo, como pasa con la Humildad. Es la víspera de los días gordos y la gente está mucho más dispuesta a salir a la calle. Una persona que trabaja tiene mucha más disponibilidad para salir cuando tiene vacaciones que cuando ha de acudir a su empleo. Eso también se nota en el número de hermanos: no enfrenta la misma situación una cofradía en la que un hermano tenga que procesionar de madrugada para finalizar sobre las 4.00 horas y empezar a trabajar a las 7.00 horas que otra cuyo costalero sale un Jueves Santo y puede descansar al día siguiente. 

Lo cierto es que la Humildad lo está haciendo muy bien y se merece lo que le está pasando por su labor encomiable y el buen trabajo que está desarrollando.

Dos procesiones cambian su recorrido este año y se hacen más largas. ¿Prevén más cambios de este tipo en los próximos años?

Estamos abiertos a que haya más cambios. Las cofradías se están dando cuenta de que cambiar el recorrido para hacerlo más accesible y que más gente lo pueda ver es posible y algunas parecen abiertas a una modificación del recorrido para abarcar más espacios de la zona turística y central de la ciudad. Las cofradías tienen que ir adaptándose poco a poco y ver cuáles son las posibilidades. Es una cuestión que también influye en el número de hermanos: las cofradías con tirón son las que están abiertas a que la gente las vea y las conozca. Creemos que sí puede haber cambios en este sentido.

¿Caben más cofradías y más procesiones en la ciudad?

Siempre hay sitio para más procesiones y cofradías en Toledo. Y quizás seamos muy ambiciosos porque ya tenemos muchas. Personas de diferentes ámbitos me han lanzado la misma pregunta. «¿Se puede hacer una cofradía de tal?». Y siempre digo lo mismo: «Si la gente tiene interés y quiere, por qué no». Tenemos cofradías y son muchas, porque veinte cofradías con sus correspondientes procesiones suponen una Semana Santa muy rica. También cabe la posibilidad de que haya fieles que quieran dar una vuelta a una determinada cofradía para que pueda procesionar a un determinado día y a una determinada hora. Toledo tiene capacidad para ello. 

¿Se puede llevar la Semana Santa a los barrios?

Se procesiona en algún momento por todos los barrios. Por ejemplo, el Cristo del Amor tiene un viacrucis en el barrio de Buenavista, en torno a la parroquia de San Juan de la Cruz, mientras que el Cristo Cautivo sale cerca de su parroquia de San José Obrero y procesiona por las calles del Polígono. Hay cofradías cuya sede está fuera del Casco y tienen, sobre todo en el triduo, alguna celebración para la gente de su barrio.

El grueso de las cofradías tienen su sede y sus desfiles en el Casco. Pero no queremos que todo se recoja en esta zona: la ciudad es muy amplia y hay gente fuera del Casco que merece vivir la Semana Santa. Se puede plantear la posibilidad de trasladar determinados actos y eventos fuera.

En otras ciudades hay cofradías de los estudiantes, ¿cuál es la participación de los jóvenes en Toledo?

Hay cofradías que tienen muchos jóvenes. La Borriquita cuenta con una importante participación de niños; también el Cautivo ha hecho hermanos a un montón de niños pequeños de la misma manera que la Humildad, donde muchos jóvenes, niños pequeños e incluso algunos bebés lucen sus medallas en los triduos. Es una forma de llevar la Semana Santa a los toledanos de menor edad. Además, cuando alguien es de una cofradía desde chiquitito ya lo es para toda la vida.

Creemos que sería bueno acercar la Semana Santa a los colegios. Es una propuesta interesante y que hemos estudiado para implantarla este mismo año, pero por falta de tiempo no hemos podido llevarla a cabo, aunque la tenemos en mente y nos gustaría ofrecérsela. La cofradía del Descendimiento, por su parte, ha ofrecido una catequesis en Santa Justa para los colegios durante esta semana anterior a la Semana Santa. Diferentes colegios se han apuntado y han visitado los cinco pasos que se guardan en el templo. Es otra medida que ayuda a abrir la Semana Santa a los más jóvenes.

Respecto a una posible cofradía de Estudiantes hemos recibido algún testigo que nos han tirado desde la Universidad [de Castilla-La Mancha], pero hay que ver qué posibilidades hay y cómo se podría hacer.

¿El Miércoles Santo de Toledo es el Miércoles Santo más importante de cualquier Semana Santa en España?

Puede ser. Miércoles Santo no tiene mucho tirón en otras ciudades, que se circunscriben más a Jueves Santo y Viernes Santo. Lo bonito que tenemos en Toledo es que todos los días de Semana Santa, desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección, tenemos al menos una procesión. Eso enriquece mucho más la celebración.

Durante el Miércoles Santo se nos ofrece la posibilidad de tener una procesión como la Humildad al mismo tiempo que la del Cristo Redentor. Y eso es un lujo: una y otra son tan diferentes, tan aceptadas por el público, cuentan con tantos cofrades y son tan distintas a la hora de procesionar que de alguna manera son una metáfora que define a la Semana Santa de Toledo. Ese día nos encontramos a una cofradía antiquísima con una muy moderna, a una que procesiona de una manera totalmente austera y con un solo tambor frente a otra que lo hace con varias bandas y un estilo totalmente andaluz. Por eso la Semana Santa de la ciudad es tan rica en contrastes. 

¿Es la Semana Santa de Toledo cada vez menos castellana y más andaluza?

Es peculiar en sí misma y no se la puede reducir a que sea menos castellana y más andaluza. Es particularmente bonita porque tenemos todos los estilos posibles que pueden caber dentro de una Semana Santa. Hay pasos muy castellanos, austeros y recogidos; también los hay más alegres, vistosos y llamativos. La forma de procesionar de todas las cofradías lleva la singularidad de cada una.

¿Cree que todas las semanas santas tienden a homogeneizarse y toman como modelo la de Sevilla, la primera que se hizo global?

Sevilla es un referente, su Semana Santa es conocida en todo el mundo y la gran cantidad de afluencia de público que reúne la hace especial. En Toledo invitamos a quedarnos con lo nuestro y a que toda la gente que pueda nos visite.  

¿Qué aporta su aplicación móvil?

Tendrá información general sobre la Semana Santa, además de información de cada cofradía y la marcha de las procesiones en tiempo real. Queremos que muestre la localización exacta para que en todo momento se sepa dónde se encuentra el paso. La intención es que aquello que se ofrecía antiguamente en el libro de Semana Santa pueda llevarse ahora en la aplicación.

¿Cómo ha recibido la ciudad el cartel?

Es una maravilla; me ha encantado. Hubo 49 obras y todas eran espectaculares. Nos resultó difícil escoger entre los tres o cuatro últimos carteles porque todos nos parecían obras de arte. A la gente le ha gustado muchísimo y nos han felicitado, aunque más que a nosotros se debe dar la enhorabuena al artista [Daniel Torres].

¿Se traslada a los templos el fervor de la calle?

En general sí, aunque sería aconsejable que fuera mucho más real; es decir, que lo que se vive en la calle se siguiera viviendo durante todo el año porque eso lo bonito de la Semana Santa. Esto no debe ser un acto o unos eventos en los que volcarse durante unos días para después olvidarlo el resto del año. El cristiano tiene que vivir la fe todo el tiempo y el día a día desde las parroquias.

¿De qué manera se trabaja la fe en las diferentes cofradías?

Todas las cofradías tienen tres pilares fundamentales: culto, caridad y formación. Con los triduos se realizan actos religiosos en favor de su titular. A lo largo del año, las cofradías hacen actos religiosos dentro de sus parroquias. La fe junto a la caridad y la formación son la razón de ser de las cofradías. 

¿Cuántos hermanos reúnen las cofradías toledanas?

Estamos algo por encima de los cinco mil cofrades. Es una cifra que, aunque muy despacio, va creciendo. Resultaría lógico pensar que hay un número tope que será complicado de rebasar. 

¿Qué ha supuesto la declaración de fiesta de interés turístico internacional, de la que se cumplen ahora diez años, para esta celebración?

Ha supuesto más esfuerzo y así se lo he transmitido a las cofradías: estamos en una posición privilegiada dentro de la Semana Santa en España. La distinción de fiesta de interés turístico internacional se ha obtenido gracias al trabajo realizado. Una vez conseguido, hemos de esforzarnos para mantenerlo. No nos podemos relajar: mantener viva la idea que nos llevó a ser fiesta de interés turístico internacional conlleva superarse cada año, ir un poquito más allá. 

¿Cómo interactúa el turista con las procesiones? ¿Se percibe respeto, curiosidad, tal vez falta de entendimiento?

En Toledo se respeta muchísimo el desfile. El turista suele callarse y respeta el silencio al paso de cualquier procesión. Para mantener las formas el mejor ejemplo lo ofrecen los propios cofrades. Si ellos desfilan sin tener el recogimiento, la oración y la seriedad que requiere una procesión, el turista lo percibe. Entonces, la procesión no le llega a transmitir, se pone a lo suyo y habla en alto. Todo lo que transmite el penitente cuando está procesionando lo percibe el turista: si percibe seriedad, participa de eso y de ese silencio.

¿Temen que pueda morir de éxito?

El futuro de la Semana Santa de Toledo es algo que depende de nosotros. Tenemos que evitar que estas celebraciones colapsen y que se conviertan en una feria en lugar de una Semana Santa. Esa es la labor de los cofrades y las cofradías de la ciudad. Tenemos que trabajar para mantener la tradición a partir de la reivindicación del respeto, el saber procesionar y esa especie de carisma que existe dentro de la procesión. Es algo que nos compete y que si conseguimos, la Semana Santa no morirá de éxito; al contrario, cada vez tendrá más. Pero si caemos en la vulgaridad y en lo chabacano, al final terminaremos sucumbiendo. Por eso hay que mantener la seriedad. 

¿Sabe cómo va la Virgen que está haciendo el Cristo de la Humildad?

Va bastante avanzada. Le faltan algunos remates y este año no va a poder procesionar porque no es cuestión de sacarla, sino de hacerlo en condiciones. Creemos que el año que viene la imagen saldrá para acompañar al Cristo de la Humildad.

¿Alguna cofradía va a incluir alguna imagen nueva?

Este año seguramente salga un Cristo coronado de espinas con la Hermandad del Calvario durante el Viernes Santo. Lo tienen solicitado y el arzobispado ha extendido el permiso correspondiente. 

¿Cómo valora su paso por la presidencia de la Junta de Cofradías?

Empecé en enero de 2023 y esta será mi segunda Semana Santa. Saqué una valoración muy positiva del año pasado: noté mucha implicación, encontré muchas facilidades para trabajar y sacarlo adelante. Este año ya conozco el rodaje y creo que todo ha ido bastante bien. El mandato se extiende durante tres años con la posibilidad de prorrogarlo durante otros tres.