Una empresa toledana, pionera en programar las gafas de Apple

J. Monroy
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Spatial Voyagers, división de Virtual Voyagers, es una de las primeras compañías del mundo en crear contenidos para las Vision Pro. Edgar Martín-Blas compara su llegada con la del iPhone

Una empresa toledana, pionera en programar las gafas de Apple - Foto: Yolanda Lancha

Cuando Apple lanzó en 2007 su iPhone 1 unió en un mismo dispositivo el teléfono, el walkman, radio, calculadora o cámara de fotos. Y eso que ni siquiera tenía store todavía. Diecisiete años después parece complicado imaginar la vida sin las aplicaciones y utilidades de este dispositivos y otros que le van a la zaga.

Ahora Apple trata de revolucionar de nuevo el  mercado tecnológico con las Vision Pro. Las Vision Pro no son solo unas gafas de realidad virtual, que también lo son y mucho más avanzadas que las actuales; se trata de un potentísimo ordenador con dos pantallas, una 4K por ojo, que viene a unificar varios productos para el trabajo y el ocio, todo ello fruto de años de trabajo en secreto. Una de las primeras empresas del mundo que está creando contenidos para la nueva revolución es de Toledo.

Como en su día hizo en iPhone, las Vision Pro vienen a unificar otros dispositivos, como los ordenadores iPad o gafas de realidad virtual, apunta el desarrollador toledano Edgar Martín-Blas. Es estratégico para Apple, porque lo primero es un ordenador que permite el trabajo en el mundo real y más allá. Escanea todo el entorno en tiempo real y pinta un mundo de contenidos virtuales por encima del mundo real. Permite abrir sobre este varias capas con un escritorio, videollamadas y una película de fondo, todo ello integrado de forma fácil e intuitivo, que convierte las gafas en un elemento de trabajo que no necesita de más, es el sustituto del iPad o el portátil. Las videoreuniones pueden hacerse con un avatar que calca perfectamente al usuario. Todo ello, manejado con una mano y la mirada, sin necesidad de ratón.

Una empresa toledana, pionera en programar las gafas de AppleUna empresa toledana, pionera en programar las gafas de AppleMás allá, las Vision Pro integra en este mundo, a escala edificio, real experiencias y contenidos en el spatial computing. Una mascota dinosaurio puede estar paseando por la casa e interactuar con todo aquel que lleve las gafas. En un museo en Toledo, por ejemplo, el visitante puede toparse con un personaje salir del cuadro e interactuar con él.  Apple ya está escaneando ciudades entera y en próximos modelos probablemente el peatón pueda ir caminando por Toledo y cambiar de siglo o de año a su gusto (algo que ya ocurre en interiores). Los rendimientos en la educación, la cultura e incluso la ciencia pueden ser inmensos.

La tercera forma de utilizar las gafas en ya en pleno mundo virtual. Permite, con una resolución no alcanzada hasta ahora para el ocio, las películas en 3D real con la pantalla al tamaño deseado, vídeo 180 grados sin pixelizado o videojuegos. El códec nuevo y las pantallas 4K por ojo permiten una experiencia inmersiva casi real. Por ejemplo, Apple ha hecho acuerdos con Imax y Disney para los contenidos.

Programando contenidos. Martín-Blas sabe de lo que habla porque su empresa Virtual Voyagers ha creado una división dedicada a esta nueva herramienta, Spatial Voyagers, que es de las cinco o seis primeras compañías especializadas en el desarrollo de contenidos para las Vision Pro. De momento las gafas no han llegado a España, solo se venden en Estados Unidos y no se entregan más unidades hasta marzo, pero ya hay muchos clientes que, en vista de las potencialidades del producto, ya han comenzado a hacer encargos a esta empresa toledana, con más de una década de experiencia en el sector.

Una empresa toledana, pionera en programar las gafas de AppleUna empresa toledana, pionera en programar las gafas de AppleEn Spatial Voyagers ya no trabajan con ordenadores. Recientemente fueron a Miami por las Vision Pro y ya solo trabajando con ellas, con un espejo de sus mac, un chat con todo el equipo y una videollamada. Pueden probar sus aplicaciones en su propia habitación. El futuro de muchos empleo pueden pasar por ahí, y por el teletrabajo. Martín-Blas acude a La Tribuna con las gafas y la redacción se llena de pantallas flotando y animaciones. Los ordenadores parecen cosa del pasado. Cansada la vista de la imagen de siempre, este redactor puede cambiar las vistas al Alcázar por una playa, un desierto, una selva. En un despacho dejamos un vehículo Fórmula 1 y de la pared empiezan a surgir dinosaurios. Para el trabajo y para el ocio la herramienta parece insuperable.

El desarrollador explica que las nuevas gafas permitirán contar con aplicaciones, como las del teléfono, en la propia aplicación. Una agencia de viajes podrá poner sobre la mesa del cliente una maqueta del país de destino, este elegirá lo que quiera y verá en primera persona las experiencias. Al mismo tiempo, tendrá una videollamada del vendedor en tiempo real y juntos podrán recorrer el barco en el que van a viajar para escoger camarote.

Spatial Voyagers está trabajando ya en aplicaciones espaciales, que pueden convivir con la habitación; experiencias que transcurren al mismo tiempo en los mundos real y virtual. Los primeros encargos están llegando, sobre todo, del ocio masivo, experiencias de lugares como museos, así como negocios.

Esto es solo el inicio, ¿cuál será el futuro? Martín-Blas sigue comparando estas gafas con el iPhone 1 y se pregunta qué pasará cuando llegue el 10. En poco tiempo, apunta, las gafas serán solo cristales transparentes, porque la tecnología ya lo permite a día de hoy, lo que terminará por sustituir ya también al teléfono. Queda también la respuesta de la competencia, como Meta.