Cristóbal y su cicatriz de tres años de cárcel

J.Moreno
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El joven reconoce que golpeó con un vaso de cristal a otro en una pelea y estalló el resto del recipiente contra un tercero. «Así no fue», dijo al juez antes de admitir los hechos y ratificar la conformidad

Cristóbal y su cicatriz de tres años de cárcel - Foto: David Pérez

Cristóbal bajó las escaleras de la Audiencia Provincial, pero mantenía un rictus tenso mientras departía con su abogada. Acababa de acordar la conformidad en el juicio y reconocer unos hechos delictivos, pero dejó claro ante el juez y presidente de la Audiencia Provincial, Juan Ramón Brigidano, que el relato de la Fiscalía distaba de la realidad. «No admito los hechos porque así no fue», soltó con el gesto de contrariedad de su abogada.

«¿Puedo hablar con él?», solicitó inmediatamente la letrada. Tras un receso brevísimo, Cristóbal recapacitó, regresó al estrado y reconoció los hechos. Probablemente a regañadientes, porque mantenía ya fuera de la sección primera de la Audiencia Provincial que los hechos ocurrieron de otra manera. Quién sabe cómo.

El joven había pactado tres años de cárcel, con la atenuante de dilaciones indebidas, por dos delitos de lesiones contra otros chavales frente a los ocho iniciales pedidos por la Fiscalía. Ocurrió hacia las ocho de la mañana del 6 de agosto de 2017, después de una noche de fiesta en Villacañas.

Los tres, conocidos entre sí y sin antecedentes penales previos, se encontraban en el parque 'La Sobana' de Villacañas cuando se desató una pelea que finalizó ayer, casi siete años después, con la conformidad de la pena entre las partes. Porque las víctimas del ataque de Cristóbal reconocieron también una agresión a este y pactaron tres meses de prisión.

La abogada pidió la suspensión de la pena para evitar que Cristóbal ingrese en la cárcel. Todo por esa discusión que pasó de mera agresividad verbal a un forcejeo y, posteriormente, a puñetazos y patadas.

Cristóbal, según el relato de la conformidad, propinó un golpe en la cara con un vaso de cristal a Alberto e, igualmente, estalló en la cabeza de Tomás el resto del recipiente.

Los tres resultaron heridos. Cristóbal luce una pequeña cicatriz sobre la ceja derecha y otra en la mano derecha. Alberto presenta una cicatriz en la zona del pómulo de unos cuatro centímetros con un ligero hundimiento. Y Tomás vive con una cicatriz en la zona fronto temporal izquierda de 14 centímetros en forma de A y una cicatriz bajo el mentón de cinco centímetros.

La responsabilidad civil se mantiene igual que pedía la Fiscalía antes de la conformidad. Cristóbal deberá abonar 2.000 euros a Alberto por las lesiones y 2.659,39 euros por las secuelas. Además, deberá pagar a Tomás 1.175 euros por las lesiones y 6.877,28 euros por las secuelas. Y Cristóbal deberá recibir de los otros dos procesados 750 euros por las lesiones y 828,75 euros por las secuelas.

Todo por esa pelea a las 8 de la mañana en el parque 'La Sobana'.