La Audiencia, el espantapájaros del opio

J.Moreno
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La empresa Alcaliber, destacada productora de morfina, defiende sus plantaciones con acusaciones judiciales como la mantenida durante 12 años a cuatro mujeres por rajar las plantas en El Carpio de Tajo

La Audiencia, el espantapájaros del opio - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Isis, Mónica, Daniela e Inés, tres de ellas portuguesas, estaban citadas ayer en la Audiencia Provincial. A las 9:30 de la mañana. Sólo faltó Mónica. Incluso una bajó en bus desde el sur de Francia para esa comparecencia brevísima. Un abrazo entre ellas sellaba el final de una aventura judicial larguísima con la espada de Damocles de una petición de cinco años de cárcel para cada una por parte de la acusación particular. El origen: rajar el capuchón de las plantas de adormidera de la empresa Alcaliber para la obtención del opio.

El juez Urbano Suárez dictó la sentencia absolutoria después de que Alcaliber, una empresa con fines medicinales, retirara la acusación de un delito contra la salud pública contra las cuatro. El acuerdo incluye que cada una deberá abonar una indemnización de 1.000 euros a la empresa.

Las cuatro habían acampado allí días antes de aquel lejano 3 de junio de 2012 y portaban 46 gramos de opio; causaron daños en una superficie de media hectárea, concretamente de 5.320 metros cuadrados en una plantación de El Carpio de Tajo.

Los coches y camiones estacionados evidencian cada año la codicia por las adormideras silvestres. Porque Alcaliber, poseedora de licencia para un uso farmacéutico, ha hallado en la vía judicial el modo de «asustar» a los consumidores de opio.

Así lo reconocía la abogada de la empresa, Paula Gómez, quien ha tomado el relevo de su padre como representante legal de Alcaliber. El letrado Ramiro Gómez llevó también un caso en 2013 hasta la Audiencia Provincial en plena efervescencia de los daños a las plantaciones; dos veinteañeros italianos resultaron condenados por un caso similar, aunque en esa ocasión en una plantación de Polán. El juez dicto un año y seis meses de prisión para cada uno, así como a una multa de 1.686,80 euros, por un delito contra la salud pública y una pena de cinco meses de prisión por el delito de hurto en grado de tentativa. Además, sentenciaba a los jóvenes de 24 y 26 años a pagar solidariamente a Alcaliber 11.799 euros como indemnización por daños y perjuicios.

El juicio de ayer era, por tanto, el segundo en la Audiencia Provincial relacionado con las plantaciones de adormideras. Paula señaló que el largo recorrido judicial con la acusación busca ahuyentar a los conocidos como vampiros del opio. «En su día se consiguió», subrayaba por esa sentencia de 2013.

Desde el inicio de las plantaciones en la provincia, en 2011, se han sucedido las denuncias de casos parecidos, excepto en los dos últimos años, periodo en que no han constatado casos en las plantaciones, sembradas cada marzo y recogidas hacia el mes de junio.