Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Vox se desangra

09/08/2023

El goteo es interminable, Vox se desangra. Uno de sus dirigentes más válidos y respetados, Iván Espinosa de los Monteros, portavoz parlamentario, liberal de formación que era excepción en un partido excesivamente radical en sus iniciativas, ha renunciado a su acta de diputado.

Se va con excusa familiar, poniéndose a disposición del partido allá donde se encuentre, con frases de reconocimiento a Santiago Abascal y sin entregar su carnet de militante. Como un señor. Sin una sola palabra de crítica a sus compañeros, aunque hace tiempo que los periodistas conocían que el partido estaba, está, en manos de dirigentes situados en las antípodas de lo que defiende Espinosa de los Monteros, cuya relación con Abascal no estaba rota pero hacía muchos meses que no compartían confidencias ni preocupaciones. Ya no influía en el día a día del partido.

Vox ha perdido 700 mil votos en las elecciones generales, con 19 escaños menos en el Congreso. En la otra cara, la positiva, no le fue mal en las autonómicas y municipales y logró acuerdos de gobierno en Valencia, Extremadura y Aragón, sumados a los firmados hace más de un año en Castilla y León. Se le resisten Murcia y Ceuta, López Miras se niega a compartir gobierno con un Vox del que le separan muchas cosas, y además solo necesita su abstención para mantenerse como presidente; Vivas se quiere pactar con un partido que presenta a la comunidad musulmana como si fuera una comunidad de delincuentes.

A la radicalidad de los actuales dirigentes de Vox, su xenofobia, las propuestas sociales propias de tiempos pasados, la nostalgia del franquismo y de algunos de sus metodologías contrarias a la libertad, se suma la soberbia de sus actuales dirigentes. Se comprende que algunas de sus voces más representativas abandonan sus filas.

Hace tiempo que se denuncia el protagonismo de personajes como Kiko Méndez Monasterio y Jorge Buxadé, pero no son los únicos que hacen alarde de prepotencia y autoritarismo. Han provocado grandes tensiones, pero además no se puede analizar el declive del partido sin mencionar el papel de movimientos católicos extremistas como los "kikos" neocatecumenales, al ala más radical del Opus Dei o la cercanía de algunos de los hombres más emblemáticos del partido con el Yunque, un movimiento ultra, supuestamente católico, nacido en Méjico. A algunos investigadores lo consideran secta y organización paramilitar.

La influencia creciente de quienes se han movido con el respaldo de esos grupos han desplazado a miembros destacados de Vox que, sintiéndose conservadores no se identificaban con un PP que consideraban demasiado complacientes con la izquierda; pero se iban decepcionando a medida que Abascal se abrazaba con firmeza a algunos de los personajes más controvertidos del partido.

Abascal se encuentra en una posición difícil: escasos diputados con formación y experiencia para la complicada legislatura, faltan figuras es con capacidad para negociar con otros partidos y ha perdido votos, escaños … y dinero. Menos diputados significan menos ingresos oficiales.