Los ceramistas desconocen el estado del Plan de Salvaguarda

Leticia G. Colao
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Perea recuerda que el nombramiento de las técnicas cerámicas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco "no tiene carácter vitalicio"

Los ceramistas desconocen el estado del Plan de Salvaguarda - Foto: Manu Reino

Los ceramistas talaveranos desconocen cuál es el estado del Plan de Salvaguarda de la cerámica, que debe recoger la situación y las acciones a desarrollar para proteger los procesos artesanales de producción de la cerámica de Talavera, que desde diciembre de 2019 están inscritos en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El presidente de la Federación Regional de Artesanos (Fracaman) y la Asociación Provincial de Ceramistas, Roberto Perea, asegura desconocer en qué momento se encuentra después del  cambio de Gobierno y antes de reunirse con el nuevo equipo liderado por José Julián Gregorio.

Cuando se van a cumplir cuatro años del gran reconocimiento de la Unesco, este documento no ha visto la luz, y reclama urgencia ante un nombramiento, el de Patrimonio Inmaterial, que «no tiene carácter vitalicio». En cualquier momento, expone Perea, la Unesco puede pedir revisar el estado y la situación actual del sector, el número de talleres y ceramistas que había en 2019 en comparación con los actuales, actuaciones para favorecer al sector... todo en base a la protección que se debe realizar en el marco de este nombramiento.

Perea reconoce que el anterior Gobierno municipal aplicó medidas fiscales con el descuento en el IBI y en la cuota de la recogida de basura a talleres y fábricas, «aunque estas se pueden ampliar con otra serie de ayudas mejores para el sector».

A estas, se suma la línea específica de ayudas de la Junta de Comunidades para la artesanía en tres líneas,  digitalización, comercialización e inversión, con subvenciones del 70% hasta una inversión total de 10.000 euros. En ellas se reúne una característica importante, ya que son compatibles con ayudas de otras administraciones públicas, siempre que no rebasen el 100% de la inversión, es decir, que Diputación o ayuntamientos, podrían colaborar con el 30% restante.

Si esto pudiera materializarse, el sector cerámico podría modernizar, digitalizar y comercializar sus productos y talleres, haciéndolos accesibles y visitables y mucho más abiertos a la ciudadanía.