'Macchina' perfecta

Diego Izco (SPC)
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Simone Inzaghi ha diseñado un Inter de autor: defensa brutal, gran salida de balón y velocidad

Lautaro Martínez festeja un gol con Arnautovic subido a su espalda - Foto: Daniele Mascolo (Reuters)

Con la intención de arrebatarle el dominio a la Juventus y apaciguar las rebeliones puntuales de otros como el Nápoles, el Internazionale de Milán ha seguido una línea de trabajo creciente y coherente. Quiere hacer las cosas bien y Steven Zhang, dueño del club, ha puesto prácticamente un cheque en blanco sobre la mesa para que así sea. La comercial china Suning Holdings se hizo con el 66 por ciento de la entidad a cambio de 270 millones de euros en 2016, y, aunque los rumores de venta, son constantes el joven empresario (33 años)  es un enamorado del fútbol y ha encontrado en Italia el ecosistema perfecto para satisfacer esa curiosidad.

Desde su llegada, una línea más o menos estable de técnicos han ido desfilando por el banquillo: Frank de Boer (apenas duró tres meses), Stefano Pioli, Spalletti, Conte y, finalmente, Simone Inzaghi. El bloque lombardo llevaba sin ganar el Scudetto desde 2010, sin levantar la Coppa desde 2011, sin una final europea desde 1998… y la ascensión ha sido imparable: finalista de la Liga Europa (cayó ante el Sevilla) en 2020, campeón de la Serie A en 2021, bicampeón de Coppa en 2022 y 2023 y finalista en la última edición de la Champions, en la que perdió ante el Manchester City. 

El 'ingeniero'

El Inter es una pequeña gran joya futbolística diseñada con mimo desde los despachos altos, los intermedios (Javier Zanetti es una figura fundamental y el enlace entre Zhang y la parte deportiva) y los bajos, donde Inzaghi se está destapando como un revolucionario del 'neofútbol'. Nacido en 'la otra Plasencia' (no la extremeña, sino la italiana, al sur de Milán), tuvo menos éxito como jugador que su hermano Filippo, pero sí jugó 330 partidos como profesional, la mayoría en la Lazio. 

Fue allí, en Roma y de celeste, donde debutó en los banquillos y, poco a poco, fue forjando la idea con la que hoy disfruta del merecido halago: su equipo es, con los números en la mano, el mejor del continente. En las cinco grandes Ligas, solo el Bayern ha marcado más goles (73 alemanes frente a los 70 'nerazzurri') y nadie ha encajado menos en toda Europa (13 en 28 partidos). En cuanto al casillero de derrotas, solo el Bayer Leverkusen (ninguna) mejora sus registros. 

El estilo

Inzaghi ha diseñado una de las mejores salidas de balón del mundo, la más eficaz para muchos junto con la del Brighton de De Zerbi. Bajo unos engranajes de corte pretendidamente defensivos se esconde una idea de fútbol dominante y fugaz. De atrás adelante, un portero veterano (Sommer, 35 años) de buen pie y tres centrales complementarios con libertad para irrumpir en campo rival, convirtiendo el partido en un aparente caos indescifrable para el adversario. Destaca en este aspecto Alessandro Bastoni, canterano del Atalanta por el que el Inter pagó 30 millones en 2017 (hoy está valorado en 60), espigado (1,90 metros) y con un guante en la zurda. Alrededor de esos cimientos se sitúan dos laterales siempre largos (Dimarco y Dumfries, con Carlos Augusto y Darmian a la espera) y un mediocampo (Mkhitarian, Çalhanoglu y Barella) que no necesita un 'percherón' de músculo para darle equilibrio a todo. 

En ataque, Simone Inzaghi apuesta por una pareja que ha aprendido a entenderse con la mirada (Lautaro-Thuram). La compenetración ha sido casi inmediata y el argentino está viviendo una de las mejores temporadas de su vida: ha hecho 23 goles (en 25 duelos jugados) en la Serie A frente a los 10 del francés. Arnautovic y Alexis Sánchez son dos recambios de máxima garantía para el técnico italiano, dos veteranos con 'pedigrí' (34 y 35 años) que aún disfrutan del juego y de un reto tan ilusionante como el del Inter.