El acusado de matar a Lucian: «Intentaba defender mi vida»

J.Moreno
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Los dos acusados, pareja y expareja de la misma mujer, aseguran que actuaron en defensa propia durante una pelea entre ellos en un bar, que terminó con el fallecimiento de un tercero

El acusado de matar a Lucian: «Intentaba defender mi vida» - Foto: Ismael Herrero

Flori derramó lágrimas contadas, pero alguna deslizó por la mejilla. Con una cruz colgada y vestida de negro, presenció ayer la primera sesión del juicio por la muerte de Lucian, su único hijo y vecino de Cebolla. Sólo salió de la sala, como el resto del público, durante los cinco minutos del visionado del vídeo que testimonió parte de los hechos ocurridos en el bar 'Débora' de Miguel de Esteban en 2020.

El jurado popular revisó varias veces los apenas 30 segundos que decantarán probablemente la decisión definitiva sobre Claudiu, acusado por la Fiscalía de un delito homicidio consumado y otro de homicidio en grado de tentativa por los que pide 14 años de cárcel. La acusación particular que representa a la madre de la víctima mortal eleva el listón a 25 años de cárcel por asesinato.

Claudiu y Florin, ambos de origen rumano, compartían el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial. Apenas les separaron 20 centímetros durante las casi tres horas de la sesión de apertura del juicio. La tranquilidad de ambos, después de más de tres años en prisión preventiva y en libertad provisional desde el 14 de marzo, contrastaba con la violencia del 30 de octubre de 2020.

El vídeo, captado por una cámara del bar de Débora, muestra la secuencia de puñetazos recibidos por Claudiu antes del fatal desenlace. Florin propinó esos golpes según se topó con la pareja de la madre de sus dos hijas. El agredido escondía una katana o cuchillo de grandes dimensiones que no evitó el lanzamiento de una banqueta. Fuera de plano, ocurre el corte en el cuello mortal a Lucian, quien cayó desplomado en la puerta del bar, y los cortes a Florin.

«Mi intención era defender mi vida», aseguró Claudiu, pareja de Débora desde medio año antes de los hechos y quien añadió que actuó como un animal por el pánico desatado durante el acometimiento de Florin. Este había entrado hacia las diez de la noche en el bar de la que fue su pareja entre 2007 y 2019 con un grupo de amigos. Con el arma blanca, hirió también a Florin en los brazos, por lo que la Fiscalía considera a Claudiu autor de homicidio en grado de tentativa.

«No suele ser habitual que haya vídeo. El vídeo es esencial. He visto el vídeo tropecientas mil veces», afirmaba Ángel Javier Sánchez sobre la prueba objetiva que centra el juicio. De hecho, el tribunal del jurado, compuesto por siete mujeres y dos hombres, visionó el contenido antes, incluso, que el interrogatorio a los dos acusados.

«Lucian no tendría que haber ido al bar. No conocía de nada a Claudiu», indicó el mismo abogado, quien argumentó que su representado actuó defensivamente.

La Fiscalía detalla que Florin había acudido ese día a Miguel Esteban por la mañana para recoger a sus dos hijas, según el régimen de visitas acordado con Débora. Las menores se quedaron en Talavera, lugar de residencia de la expareja de la mujer, pero el hombre regresó con unos amigos al bar localizado en la travesía de la CM-310.

Florin aseguró que regresó ese mismo día a Miguel Esteban para pedir explicaciones a Claudiu sobre las amenazas contra él confesadas por Débora. «Le di el puñetazo para que no me matase», detalló el hombre acusado por la Fiscalía de un delito de homicidio en grado de tentativa y, alternativamente, de uno de lesiones con medio peligroso (por la banqueta del bar arrojada). Incluso, expuso que Claudiu «intentó contratar a un sicario» para acabar con su vida.

«No amenacé a Claudiu antes de los hechos», aseguró Florin, quien lamentó que ha pasado por dos operaciones por las lesiones con la katana o cuchillo de grandes dimensiones en la muñeca.

El arma blanca: un «souvenir» comprado en Albacete

Claudiu aseguró que el cuchillo estaba en su coche y lo cogió «por si acaso», pero sólo como elemento disuasorio por la llegada de Florin

La Fiscalía sostiene que el arma empleada en la muerte de Lucian es tipo katana, pero no hay la certeza porque los investigadores nunca encontraron este elemento. Claudiu explicó que se trataba de un cuchillo que compró en Albacete como «un souvenir».

«No tiene 50 centímetros de hoja», detalló por las dimensiones dadas por los letrados durante la sesión. El acusado contestó solamente a las preguntas de la fiscal y de su propio abogado.

Claudiu, quien había comenzado la relación sentimental con Débora el 27 de marzo de 2020, apuntó que guardaba el arma en su coche porque había ido a pescar dos semanas antes de los hechos y allí se había quedado el cuchillo. «Lo cogí por si acaso», precisó por la llegada de Florin y sus acompañantes al bar 'Débora' y las amenazas de muerte previas expresadas por el hombre a Débora. Así, señaló que quería que el arma blanca actuase como elemento disuasorio. Ni Claudiu ni Florin se conocían en persona.

En este sentido, detalló que los presentes habían avisado a la Guardia Civil, pero no llegaron a tiempo para evitar la pelea en el bar 'Débora'.

Absuelto el hermano de Débora de encubrimiento por la ocultación del arma

La sesión incluía un tercer acusado: el hermano de Débora. Sin embargo, el magistrado Emilio Buceta decidió absolver antes de la exposición de las pruebas del jurado a Pedro Jiménez, quien asistió al juicio por videoconferencia en la cárcel de Ocaña I. En este sentido, el juez consideraba acreditado que este hombre tenía vínculos familiares con Claudiu porque Débora es hermana por parte de madre de Pedro.

Al respecto, Pedro Jiménez, con antecedentes no computables con esta causa, estaba acusado por la Fiscalía de un delito de encubrimiento. Según la acusación del ministerio público, presenció los hechos y cogió el arma blanca utilizada y abandonó el bar. Para ello, la acusación sostenía que ocultó la katana o cuchillo grandes entre sus ropas y se deshizo de él. Nunca apareció el arma homicida.

El magistrado lanza un rapapolvo para acortar las intervenciones de los letrados

El magistrado de la Audiencia Provincial Emilio Buceta se despedirá en breve de este tribunal, pero antes le tocó ayer presidir el juicio por la pelea en el bar de Miguel Esteban. El juez protagonizó parte de la sesión por intervenir en varias ocaciones para acelerar la participación de los letrados, nuevos en un juicio con jurado.

«Está agotando al jurado. Vaya abreviando y acortando», dijo al abogado de la acusación particular y representante de la madre de la víctima mortal. Y apostilló al respecto: «No puede hacer el informe final al principio».

Buceta llamó a los letrados al cumplimiento de las distintas fases del juicio. La primera sesión sirve para la exposición de las posturas de las partes antes del interrogatorio de los acusados.

«Se está usted anticipando (al interrogatorio. No recurra a pruebas que no se han practicado», corrigió al abogado defensor de Florin.