Ana Nodal de Arce

Me la juego

Ana Nodal de Arce


Allá vamos

04/01/2024

Con la experiencia y el escepticismo, no reñido con la pasión, que proporcionan los años vividos, estamos dispuestos a afrontar un 2024 que se presenta plagado de incógnitas y de incertidumbres. Allá vamos. De momento, en Toledo se celebra la Navidad con una alegría que no se conocía desde hace años, tal vez porque los seres humanos tras la pandemia y sus cuestionables imposiciones, nos ha enseñado que hay que disfrutar cada instante, pues todo es efímero.
Yo tengo otra teoría, no obstante, sobre el éxito de las fiestas de Navidad en Toledo: la ciudad está espectacular, los vecinos se muestran expectantes ante el cambio de gobierno municipal y esa señora de la plaza de Zocodover, que fue protagonista de programas de televisión ha contribuido a que la capital se posicione como una de las más valoradas para celebrar estas fechas. Abrazos a la vecina reivindicativa. Así pues, a falta de la llegada de los Reyes Magos, se puede decir que la ilusión ha vuelto a Toledo, aunque eso se debe ir plasmando a lo largo de la legislatura en medidas para mejorar la vida de los vecinos.
En este 2024 recién estrenado, bisiesto por cierto, vuelve a darse un duelo que creíamos olvidado. El tolonismo resurge y su lideresa ha ocupado la Delegación del Gobierno para ser representante del sanchismo en nuestra ciudad y controlar de cerca al presidente Page, quien nada más empezar el año se ha posicionado como adalid de la Constitución. En este sentido, amén de su defensa de los intereses de su tierra, de la unidad de España y en su condena al independentismo, posiciones que comparto, le rogaría que se ocupara también de empatizar con sus paisanos, que se pusiera en la piel de esos pacientes que sufren largas esperas o de los vulnerables, que necesitan cuidados que no reciben adecuadamante. Y no vendría mal, señor presidente, que cesara a alguno de sus altos cargos, esos que llevan años demostrando su absoluta incapacidad y usted se empecina en mantener. Sea generoso, déjelos ir. No van a cambiar y merecen un respiro. Y nosotros, más. Obviamente, el señor Page no me hará caso, pero mi obligación es decírselo. Y lo hago con gusto. Faltaría más.
Vuelvo al duelo Tolón-Page, que periodísticamente tienen mucho morbo, la verdad. Uno de los primeros anuncios de la exalcaldesa como representante del ejecutivo sanchista es que el Estado gastará diez millones de euros para remozar la Delegación del Gobierno. Diez millones. Sin palabras me he quedado, pensando en esas viviendas sociales que no hizo durante su mandato.
Hablando de obras, el nuevo cuartel de la Guardia Civil es otro asunto que nos mantiene en ascuas.  Pese al empeño de Tolón, parece descartada la Peraleda, alabado sea Dios, aunque ella no está por la labor de que el Ayuntamiento de Toledo y la Junta, que tan mal se entendieron en la era tolonista, saquen adelante un proyecto en otro lugar. Me da que tiene que ver con el desarrollo urbanístico, pero mejor que se dedique a vigilar las obras de su sede y a elegir cortinas, que eso conlleva mucho estrés. El 2024 promete, ya ven. Así pues, deseo que los Reyes Magos colmen los deseos de mis queridos lectores y que repartan carbón a unos cuantos, que no debemos perder esa tradición.