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"Yo no soy monárquico. Yo era juancarlista"

María Albilla (SPC)
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No hay día que el emérito no llore por estar en el exilio, expulsado de su país por su hijo

"Yo no soy monárquico. Yo era juancarlista"

Si hubiera que ponderar la valía del periodista Jaime Peñafiel, estaría más que justificado decir que vale más por lo que calla que por lo que cuenta y eso que lleva más de media vida especializado en todo lo que a casas reales tenga que ver. Pocas personas habrá en este país que hayan conocido tanto y tan de cerca a la familia real española, una condición que le ha convertido en un referente en estos temas y por la que se atreve a escribir que Los reyes también lloran, su último libro en el que hace un repaso a la ahora controvertida figura de Juan Carlos I.

Al Rey Juan Carlos solo se le ha visto llorar en público cuando murió su padre. ¿Le consta qué otras situaciones le hayan podido hacer derramar sus lágrimas reales?

Ha habido muchísimas. Lo primero, actualmente, que no hay día que no llore por estar en el exilio, expulsado de su casa y de su país. Otra, cuando en el 40 aniversario de la Constitución su hijo ni le mencionó en su discurso.

A mí, hace muchísimos años, me confesó que tenía que vivir con 70.000 pesetas, que es lo que le daba Franco ‘hasta para la peluquería de la princesa’. Eso le quedó, no quería volver a ser pobre. Lloró también cuando mató a su hermano Alfonso. Ha habido muchos momentos de tragedia, pero la peor es cuando su hijo le dice que se tiene que ir de su casa y de país. Esto no ha pasado en ninguna monarquía. Ha sido terrible. No ha habido ninguna Casa Real en la que un hijo haya echado a su padre.

¿Han opacado las conductas impropias sus logros?

Ha sido un magnífico monarca. Quizá el mejor rey que ha habido en la Historia de España, pero al final lo estropeó todo. Yo, que le defiendo y soy una persona leal, reconozco que hay cosas de su vida que resultan indefendibles.

Hasta ahora don Juan Carlos no tiene ningún proceso judical incoado contra él. Recibir un dinero del rey saudí no es un delito. Sí lo es no declararlo a Hacienda. Y los españoles son muy permisivos en cuanto a que tenga amigas, pero cuando se supo que daba a una amante 65 millones... eso dolió mucho.

Hemos tolerado muchas cosas a don Juan Carlos de una manera cortesana. Se ha llevado dinero a Suiza, tenía amantes, pero nadie hablaba... hasta que pasó lo de la cacería de Botswana y se supo que allí había ido con Corinna.

Durante años fue una de las figuras más protegidas por todos los poderes. ¿Quién abrió la veda contra él y, sobre todo, por qué?

El culpable ha sido su hijo. Cuando le condenó a salir de España, abrió la veda. Le denigró ante los españoles y todo el mundo entró a saco en su vida.

¿Considera que don Felipe has sido un hijo ingrato con su padre?

Totalmente.

¿Volverá a España?

Volverá y lo hará cuando le salga de las narices porque nadie puede echar a un ciudadano de su país.

Repasa la vida sentimental del Monarca desde Olghina de Robilante a Corinna Larsen, pasando por Gabriela de Saboya o doña Sofía, entre otras. ¿Pero quién ha sido su gran amor?

María Gabriela de Saboya. En las cartas que me vendió Olghina le escribía que no podía casarse con ella por María Gabriela y así se lo reconoció hace un par de años a una revista francesa. Se tenía que haber casado con ella. Hubiera sido más feliz y a mí me parece terrible que la felicidad de una persona dependa de con quien no se ha podido casar. Y doña Sofía se podía haber casado con el entonces heredero de Noruega, el rey Harald.

La última noche de soltero la pasó con Olghina en una pensión de Roma. ¿El matrimonio con doña Sofía nació abocado al fracaso?

Nunca fue por amor. Lo organizó la reina Federica después de que don Juan Carlos rompiera su relación con María Gabriela porque Franco no lo permitía y de que doña Sofía dejara su relación con Harald. Doña Federica era la más celestina de Europa e invitó a Juanito a Corfú (Grecia) porque decía que era el mejor lugar para enamorarse. Corinna miente como una villana cuando dice que ese matrimonio lo arregló Franco. El dictador no tenía ni idea.

El caso es que el Rey viajó la noche antes desde Portugal a Roma para la fiesta de compromiso y se cita con Olghina de Robirante. Esa noche él llevaba en el bolso el anillo de pedida, pero se fueron a una pensión donde Olghina hasta se lo probó y lo perdió entre las sábanas en el fragor de la relación. 

Si vas a pedir la mano de tu futura esposa y la noche antes te vas a la cama con otra señora... no demuestras mucho amor. La infidelidad ha sido una constante entre don Juan Carlos y doña Sofía.

Este no es un libro complaciente con nadie. Ni con el Emérito, ni con el actual Monarca, ni con la Reina Letizia, ni con el Gobierno… no así con doña Sofía.

Es mi obligación no serlo. Ella ha sido una persona que ha perdido la dignidad tolerando tanta infidelidad pública. Mira, ya a los dos meses de ser reyes, él la dice que se va a cazar a una finca. Ella tuvo la idea de ir a verle para merendar con sus hijos y al llegar y ver que no había ni cacería ni nada empezó a abrir las puertas y le encontró con una señora. Cogió a sus hijos, se marchó y al poco tomó un avión a la India donde estaba su madre para no volver. Pero regresó y ahí perdió.

Aquí va la pregunta del millón: ¿por qué no se han divorciado?

Sofía quizá sea una de esas mujeres que están enganchadas al hombre que las hace sufrir. Y eso que ella está muy resentida por el daño que le ha hecho don Juan Carlos. El mismo día que su marido se va del país porque su hijo le echa, ella se fue de compras a El Corte Inglés. Ha sido muy desgraciada. 

Vamos, que ella sí ha llorado mucho en su vida...

Ha soportado muchísimas humillaciones de su marido y encima, luego, de su nuera. Letizia la maltrató en la puerta de la catedral de Palma aquella Pascua de 2018. Tiene algo dentro contra ella. Contra su suegro lo tiene todo. Su suegro la ha humillado, todo lo mejor que ha dicho de ella ha sido que es una chica muy lista, con toda la carga peyorativa que tiene la palabra. Nunca la ha querido.

Doña Sofía ha cometido muchos errores. Cuando el Rey viene de Botswana y está en la Clínica San José, decide llevar a toda la familia a verle aún sabiendo que está humillado y que había estado con Corinna. Estando en la habitación, un médico amigo mío que lo vio, se sorprendió de ver a Letizia en la puerta con la mano derecha en la cadera y la izquierda en el quicio de la puerta gritando , ‘Bueno, qué, ¿nos vamos ya?’.

Cuando Felipe comunicó a sus padres su compromiso, don Juan Carlos le dijo: ‘Hijo, te vas a cargar la monarquía’. Al principio no tuvo el consentimiento del Rey para casarse y se marchó a Estados Unidos. Tenía que volver para la celebración del 12 de octubre y no lo hizo diciendo que tenía una cita con Woody Alen. Es entonces cuando su padre se dio cuenta de que, si no autorizaba la boda, podía abrirse una crisis institucional.

¿Qué aspectos positivos aporta la Reina consorte a la Corona?

Ha enseñado a leer a Felipe. Y poco más. El propio Felipe le dijo a ella: ‘Si mi padre se enterara de todo lo que está pasando no te besaría en la boda’. Cuando Letizia conoció a Felipe estaba embarazada, pero abortó y le pidió que, con su primo (David Rocasolano), limpiaran todos los rastros de ese aborto en la Clínica Dator. Felipe sabía que si sus padres se enteraban no habría boda.

El pasado de Letizia no le importaba ni a Felipe, pero cuando una se convierte en la consorte del Rey, tiene una biografía. Y las cosas hay que contarlas.

Está claro que Juan Carlos no ha sido un buen marido. ¿Ha sido un buen padre?

Solo con Elena. Con Felipe no lo ha sido. Felipe se quedó solo viviendo con un matrimonio mal avenido cuando Elena se casó y Cristina se marchó a Barcelona. Ha sufrido muchísimo y ha ayudado muchísimo a su madre. Por eso doña Sofía le ayudó a él tanto con su boda.

Con la que mejor congeniaba don Juan Carlos era con su hija mayor. Es la más borbona de toda la familia y lo está demostrando ahora.

¿Es imposible pensar que haya algún hijo ilegítimo?

Eso te digo que no. Hay un catalán (Albert Solà) que dice por las televisiones que lo es, pero yo le pregunté en un programa que en qué año había nacido. Al contestarme, le dije que si sabía qué había pasado ese año en la vida de su presunto padre... Fue cuando era cadete, tenía 18 años, y mató a su hermano. Así que le dije que estaba su padre como para follarse a su madre.

Claro que con las amantes que ha tenido podría haber tenido hijos, pero ha sido una suerte para él.

Felipe y Letizia dan una imagen de distancia. ¿Cree que esta actitud les beneficia en un momento en el que la institución monárquica está en cuestión?

Letizia es que es una persona muy complicada. Por ejemplo, el viaje que hicieron a Andorra. Durante aquella cena de gala ni se quitó la mascarilla, ni brindó, puso la copa en la mesa... ¡Ella no puede saltarse el protocolo! ¡No puede ser un verso suelto de la Corona! Ella de vez en cuando impone su carácter y por eso he estado diciendo últimamente que me alegro de que Leonor se marche a estudiar a Gales y se aleje de la mala influencia de su madre. Letizia está haciendo a su hija a su imagen y semejanza.

¿Ese carácter es el que ya se dejó ver el día de la pedida de mano?

Ahí, yo, en contra de la prensa tan cortesana, dije que ella llevaba razón porque estaba hablando de la Reina cuando Felipe la interrumpió. Solo que hasta entonces nadie se había atrevido a hacer algo así. Este es un país muy cortesano.

Pero luego sí que ha habido desplantes importantes...

El verano de 2013 se le oyó a Don Juan Carlos gritar a su hijo ‘¡Divórciate!’, cuando ella dejó a todos en Marivent, en Mallorca, y se vino para Madrid. Y luego lo del día de la Pascua con Doña Sofía... ¡Qué tendrá dentro para que en un momento aparentemente sin mayor importancia, en el que doña Sofía quería hacerse una foto con sus nietas, demuestre esa agresividad! Luego hasta limpió la cara de Leonor después de que le diera un beso su abuela. Fíjate que el único que defendió ahí a doña Sofía fue don Juan Carlos, que dijo: ‘Esto no se puede tolerar’.

Vamos a retomar la figura del Emérito. ¿En qué momento empezó el declive de don Juan Carlos?

El 6 de enero de hace siete años. Era el día de la Pascua Militar y el Rey había pasado la noche en Londres con su amante celebrando su cumpleaños. Durante la lectura de su discurso en el Palacio Real se pierde, no da pie con bola, y aquello fue una imagen profesional patética.

¿No fue peor el «lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir» después del viaje de Botswana el 14 de abril de 2012?

A esto le obligaron. Fue cosa del jefe de la Casa Real. Una canallada. En la lectura del discurso el día de la Pascua Militar, muchos pensaron, incluidos ciertos políticos, que era el momento de la abdicación.

Luego, el día de la firma de la renuncia (18 de junio de 2014) en el Palacio Real, se le humilló. A nadie le importaba ya. Lo único que querían es que se fuera de una puñetera vez. Incluso me contó la vicepresidenta (Soraya Sáenz de Santamaría) que nadie recogía el documento de la renuncia, que se había quedado allí tirado y que fue ella la que lo cogió. 

¿Corinna ha sido uno de los mayores errores del Rey o solo lo fue que le regalara 65 millones de euros?

Eso fue una cosa espectacular que afectó mucho a los españoles. ¡Cómo le puede regalar a una amante 65 millones de euros!

Don Juan Carlos estaba dispuesto a casarse con Corinna. De hecho, se reunió con sus hijos en el restaurante Landó, en Madrid, para comunicárselo y Felipe le dijo que primero se tendría que divorciar y luego abdicar. 

Al viejo estilo de caballero español, le pidió la mano a su padre y este se la concede. Pero don Juan Carlos le comunica luego a Corinna que tenía otra amante y ella se cabreó tanto, se sintió tan ofendida, que cambiaron las tornas. Ella se convirtió en una mujer resentida, que es lo peor que puede haber. ¿Por qué don Juan Carlos la contaría que tenía una amante, que era valenciana que nadie conocíamos? ¿Tú lo entiendes?

¿Qué votaría usted si mañana mismo hubiera un referéndum sobre la Monarquía?

Yo no soy monárquico. Yo era juancarlista y como ya no está don Juan Carlos no soy nada. Pero ante una república gobernada por esta gentuza que tenemos, prefiero una Monarquía con Felipe de Borbón.

¿Cree que llegará a reinar Leonor?

Si solamente es una niña de 15 años... Que termine el reinado su padre y ya se verá.