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"Hay espacio en las Cortes para discrepar con tranquilidad"

C.S.Rubio
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Las Cortes de Castilla-La Mancha retomaron su actividad tras la primera ola Covid hace algo más de un año y, desde entonces, no han parado de trabajar.

"Hay espacio en las Cortes para discrepar con tranquilidad" - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Las Cortes de Castilla-La Mancha retomaron su actividad tras la primera ola Covid hace algo más de un año y, desde entonces, no han parado de trabajar. De su salón de plenos han salido estos últimos meses leyes tan importantes para la lucha contra la pandemia como la Ley de Reserva Estratégica de Material Sanitario, y en estas últimas semanas parece que se recupera también la actividad legislativa no Covid, sacando adelante iniciativas como la Ley de Despoblación, la primera en España en introducir la fiscalidad para hacer frente al reto demográfico.  

¿Cómo están viviendo las Cortes estos tiempos de pandemia? ¿Se resiente en su actividad?

Ciertamente aún vivimos un momento de anormalidad. No porque la situación se haya extendido en el tiempo deja de ser así. La actividad de las Cortes se ha tenido que ajustar, pero no se resiente, al contrario. Tenemos mucha actividad parlamentaria, todos los meses estamos haciendo tres plenos, se están convocando más comisiones que nunca,  hay muchas reuniones de trabajo en los grupos… Todo ello respetando escrupulosamente las normas. Somos el poder legislativo, estamos más obligados que nadie a cumplir con la normativa.

Es verdad que en enero tuvimos algo menos de actividad, fue un mes muy delicado, pero lo hemos recuperado con creces. Mantenemos una velocidad de crucero, estamos dando satisfacción a los asuntos que demanda la población, tanto a nivel legislativo como a nivel de control de Gobierno.

¿Que es lo que más le cuesta a cumplir a sus señorías?

No tengo ningún reproche.  Nos ajustamos a la normativa de la región y de Toledo, la ciudad que nos acoge. 

Es verdad que ha habido momentos en los que los invitados que no eran imprescindibles para el debate no han podido venir a los plenos. Esta ha sido, sin duda, la mayor anomalía. 

Como en todo en la vida, habrá puntos de vista diferentes, pero creo que excedernos por prudentes es más conveniente y menos reprochable que excedernos por imprudentes o laxos. Hubiera sido muy poco razonable que en las Cortes tuviéramos privilegios con respecto al resto de la ciudadanía.

Hace tres semanas se aprobó la Ley contra la Despoblación, la número 22 de esta legislatura. ¿Una buena cifra?

Estoy muy satisfecho con el trabajo de las Cortes. No solo hay mucha actividad legislativa, es que estamos aprobando leyes que son necesarias y demandadas por la población. En concreto, en este periodo de sesiones ya hemos aprobado dos leyes cruciales para la sociedad a la que representamos: la Ley SUMA, para agilizar la tramitación urbanística, que va a suponer un impulso importante a la economía de nuestros pueblos, y la Ley de Medidas sociales, económicas y tributarias frente a la Despoblación y para el Desarrollo Rural, que es pionera en toda España y que creo sinceramente que nos la van a copiar en el Congreso de los Diputados y en la mayor parte de las cámaras autonómicas. 

Y ambas se han aprobado con un nivel muy importante de consenso. Una, la Ley SUMA, sin votos en contra y la otra, la de Despoblación, por unanimidad. Esto no es fácil de encontrar y habla muy bien tanto del Gobierno, que se presta a negociar pese a tener mayoría absoluta, como de la oposición, que prefiere consensuar y transaccionar enmiendas para enriquecer los textos.

Me gustaría que las formas fueran a veces un poco más elegantes y mesuradas, porque es una manera de respetar a una sociedad que en estos momentos está sufriendo por la enfermedad y, también, por las consecuencias económicas de la pandemia, pero estoy muy satisfecho de los resultados.

Antes de acabar el actual periodo de sesiones tenemos que hacer frente a otras tres leyes importantes: La Ley de creación de Colegio de Ciencias Ambientales, la Ley de Medidas Urgentes de Agilización y Simplificación de Procedimientos para la Gestión y Ejecución de los Fondos Europeos de Recuperación y la Ley del Juego.

El ambiente político está crispado en general. ¿Cómo lo ve en Castilla-La Mancha? ¿Son unas Cortes difíciles?

No me es fácil comparar, esta es mi primera legislatura como diputado autonómico. Lo que sí puedo decir es que las Cortes de Castilla-La Mancha tienen pocos diputados y el hecho de que no haya ningún grupo con posturas radicalizadas (solo hay tres grupos: PSOE, PP y Ciudadanos), permitió en que la primera parte de la legislatura se notara más la moderación, había un ambiente más propicio al entendimiento.

Es verdad que esto ha cambiado con la pandemia. Particularmente un grupo ha cambiado las formas más tranquilas por otras más excesivas. No me parece bien, pero tengo que respetarlo. Creo que hay mucho espacio en las Cortes para mostrar la discrepancia con el Gobierno con tranquilidad y educación. La sociedad lo prefiere al ambiente que ha calado a nivel nacional, y también en Castilla-La Mancha, de cierta radicalización en la exposición de los argumentos y de las críticas. 

¿Cuándo recuperarán las Cortes la normalidad?

Vamos a seguir trabajando hasta bien entrado el verano, con plenos en junio y julio. El de Castilla-La Mancha es uno de los pocos parlamentos en los que solo es inhábil agosto. En el Congreso y en el Senado y en muchos parlamentos autonómicos no se trabaja ni en enero ni en julio. En septiembre iniciaremos un nuevo período legislativo y mi intención es que haya debate. 

La tribuna está abierta, con restricciones, desde hace meses. Puede acudir público, en un número limitado y con invitación. No sé si en septiembre, con la vacunación más avanzada, podremos pasar a una nueva etapa. Nuestra voluntad es ir avanzando con la sociedad. 

La reforma del Estatuto y de la ley electoral regional está en la cartera del Gobierno antes de la pandemia. ¿Ve viable mantener el horizonte de sacarlo adelante en esta legislatura o hay que ir pensando en aplazarlo, máxime viendo como está el ambiente en Madrid?

Desde un punto de vista personal, esto tiene que venir consensuado por los grupos, es tan importante el qué como el cómo. Es decir, la reforma tiene que se hacerse por acuerdo tanto en Castilla-La Mancha como en Madrid, ya que también tiene que aprobarse en el Congreso de los Diputados.

No creo que la prioridad tenga que ser cambiar la Ley Electoral. Aumentar el número de diputado puede permitir que haya una mayor representación parlamentaria, pero creo francamente que no es nuestro mayor handicap en relación a otras comunidades autónomas. Hay otros elementos más importantes, como puede ser la disponibilidad por parte del Gobierno regional para aprobar decretos leyes, que hoy no puede, o una cuestión más ideológica, como es el blindaje de los servicios públicos, que no puedan cerrarse servicios púbicos que son necesarios. 

Este es un debate que me excede y en el que tengo una función más de arbitraje que de posicionamiento. Cuando los grupos consideren que es el momento, habilitaré y facilitaré todos los mecanismo parlamentarios para que se produzca el debate, la deliberación y, si es oportuno, la aprobación de esta reforma tanto aquí como para elevarla al Congreso.