LA COLUMNA

Aurelio Martín

Periodista


Improvisación

13/04/2021

La improvisación que se está detectando en torno a la vacuna AstraZeneca por parte de las autoridades sanitarias está haciendo un placo favor a una población que está deseando ver cuanto antes una luz en el túnel y que, por el contrario, es alimentada con dudas que le generan desconfianza, para beneficio de los negacionistas de la causa, y para quien quiere seguir haciendo política con esta grave crisis sanitaria, por supuesto.
En estos días hemos pasado del optimismo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al frenazo en seco provocado por la suspensión de la vacunación de este laboratorio, por la posibilidad de provocar trombos -una contraindicación mayor en productos farmacéuticos de uso común desde hace años-, para decidir después que se puede administrar a partir de 60 años y elevar el techo de edad hasta los 69. Y lo que hace aumentar la incertidumbre, aún no se ha dado respuesta qué ocurrirá con quien ya le han pinchado la primera dosis. 
Aún así, es tal el cansancio de muchos ciudadanos de posible riesgo que están dispuestos, incluso piden voluntariamente, esa segunda dosis, posiblemente porque apliquen el sentido común, pero no debido a que haya existido una política de comunicación clara al respecto, comenzando por la Unión Europea, para continuar por los gobiernos nacionales y autonómicos. En todo caso, la confusión no ayuda a un proceso necesario de vacunación para salir de esta situación de crisis porque está echando para atrás a otras personas, precisamente porque no hay voces autorizadas que intervengan en el momento oportuno para dar explic aciones de la situación.
En cierta manera, recuerda a lo vivido hace un año, confusión y desconocimiento de un virus letal, aunque hay que reconocer que también en tiempo récord se ha avanzado en la creación de vacunas y en el tratamiento de los pacientes pero, desgraciadamente, sigue siendo alto el número de fallecidos e ingresados en hospitales. Ya hay tres millones de españoles con el ciclo de vacunación completado, con medio millón de dosis inoculadas por las autonomías en los últimos días, lo que nos coloca en que aún puede ser real el horizonte de que pueda estar vacunada el 70% de la población española, al final del verano, y que la semana del 4 de mayo se habrá llegado a los cinco millones de personas con la pauta completa.
Sigue siendo necesaria la transparencia y coordinación de las instituciones que, en definitiva, son quienes deben llevar la dirección del proceso, lo que hasta ahora no está siendo muy afinado y, además, con intentos de gestionar adquisición de vacunas en Rusia, con negociaciones personales en plena precampaña madrileña, práctica que también anuncia ahora Alemania. 
La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, se ha mostrado convencida de que, en verano «habrá recuperación de actividad económica sí o sí», previéndose la puesta en marcha de un certificado digital, para garantizar la movilidad segura de los viajeros comunitarios, a falta aún de desarrollarse la aplicación informática y de que se produzca una m odificación legislativa. Vamos a mirar al horizonte por el bien de todos, pero no nos pongan palos en las ruedas quien tiene la obligación de dejar la vía expedita, empleando términos ferroviarios.