Barrio de Santo Tomé

Juan Ignacio de Mesa


Ingresos y gastos

12/04/2021

El gasto público se puede llevar a cabo debido a que los contribuyentes pagamos tributos. Llevamos años escuchando que se van a subir, mantener o bajar los impuestos, y cuando se oye hablar de reducir el gasto público escuchamos la palabra ‘recortes’. Reducir el gasto en educación, sanidad, justicia, prestaciones sociales, etc. fue parte de lo que se hizo para salir de la crisis del 2008. Y es evidente que esa decisión redujo el nivel de prestaciones del ‘Estado del Bienestar’.
España destino en 2019 el 42,10% del Producto Interior Público (PIB) a gasto público, por debajo de Alemania (51,09%), Reino Unido (50,27%) Francia (55,60%) Italia (57,25%) o Portugal (42,70%). Y si comparamos que porcentaje de gasto público se destina a partidas tan importantes como educación o sanidad, tampoco alcanzamos el nivel de nuestros vecinos. De los países que cito, España solo gasta más porcentaje en educación que Francia y que Italia. Y en sanidad solo estamos por encima de Italia y Portugal, pero dada la diferencia existente entre nuestro gasto público total y el de estos países, quedamos muy lejos del gasto que estos dedican a educación o a sanidad, tanto en porcentaje del PIB, como en términos absolutos, salvo en el caso de Portugal. Y no digamos si comparamos camas de hospital por habitante, maestros por número de alumnos, Jueces, etc., datos que demuestran que tampoco estamos de los primeros en Europa.
Vistas así las cosas, es evidente que debe aumentar el gasto público en España, lo cual conlleva a aumentar los ingresos del Estado. Pero si comparamos los tipos impositivos que están vigentes en nuestro país, vemos que no están por debajo de la media de lo que pagan nuestros vecinos. Luego la solución no está en aumentar los tipos, sino en combatir las bolsas de fraude y actualizar algunos modelos impositivos. Y de paso analizar en que se gasta el dinero público (que lo hemos pagado entre todos). Expongamos otros datos, el año pasado, el Estado gastó 140.000 millones de euros (el 12,5% del PIB) en sueldos de funcionarios.
Seguro que hacen falta más funcionarios, que muchos están muy mal pagados (Sanidad por ejemplo), pero estoy seguro que si se llevara a cabo la reforma que la administración del Estado lleva esperando desde hace décadas, ese dinero estaría muchísimo mejor empleado que ahora, el ciudadano estaría mejor atendido y se podría retribuir más y mejor a los trabajadores públicos.