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Ana Nodal de Arce

Me la juego

Ana Nodal de Arce


A los rebeldes

19/05/2022

Nada me disgusta más que esos personajes y colectivos que solo se quejan cuando en el gobierno están los otros, mientras muestran una obscena docilidad ante las decisiones de los suyos. Aunque no sean justas, aunque rocen la ilegalidad. Reconozco que tolero, pero no respeto, a los palmeros sin criterio. Nada como utilizar el intelecto, la razón, la experiencia, la inteligencia, para discernir por uno mismo, con la subjetividad inherente a todo ser humano, salpicada de las contradicciones que forman parte de su esencia. Por eso, en estos tiempos en los que el sistema manipula hasta conseguir sujetos alienados que integran un manso rebaño, cobran más valor las personas que muestran su independencia, su espíritu crítico y defienden sus posiciones con argumentos sólidos que los mediocres ignoran porque no pueden rebatir.
Y me enorgullece que en Toledo exista una entidad como Sociedad, Patrimonio y Cultura, que ha convertido la defensa de nuestra Vega Baja y la Peraleda en una de sus banderas, frente a la amenaza que se cierne sobre unos terrenos ricos en historia y que forman parte de ese cono visual que hizo que Toledo fuera declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986.
Este colectivo ciudadano, integrado por profesionales en urbanismo, arqueología, patrimonio, geografía o historia, con una formación y un prestigio intachable, ha iniciado un ciclo de conferencias en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, que, por cierto, no ha contado con la visibilidad en los medios de comunicación que sería de esperar. Es la cruz de los disidentes, ya se sabe, frente la propaganda de un equipo de Gobierno al que se le rebelan hasta las asociaciones de vecinos, hartas de la dictadura tolonista y de asistir a unas reuniones en las que se les toma el pelo con total desfachatez.
Pues bien, en esa primera conferencia celebrada el lunes, no solo la mesa de lujo, integrada por Antonio Zárate, Luis Miguel Romo y Paco González Gamero, demostró que hay personas que luchan por lo nuestro, que no se amedrentan ante la especulación de los poderosos y que están dispuestas  a dar la batalla donde sea menester para evitar que nuestra ciudad pierda los valiosos vestigios de su historia. Los orígenes de Europa, como señaló Zárate. También un nutrido auditorio de vecinos levantó la voz ante los engaños de las administraciones y se interesó por el futuro de esa zona, la Peraleda, en la que la alcaldesa, ordeno y mando, quiere instalar un cuartel de la Guardia Civil. Para los ponentes, es obvio que las intenciones municipales, siempre siniestras y enigmáticas, y por ello sospechosas, van encaminadas a llenar de hormigón zonas adyacentes al Circo Romano, parcelas no protegidas en Vega Baja y a levantar algo más que el edificio de la Benemérita en la Peraleda.
Me reconforta saber que somos muchos los disidentes, los que tenemos claro que Toledo no puede seguir la senda marcada por el gobierno municipal y, en consecuencia, los que no nos vamos a resignar ante sus designios, encaminados a condenar a nuestra ciudad a una inconcebible ramplonería.
Que Toledo necesita un proyecto de ciudad es obvio, al igual que es preciso que el municipio se abra a la participación vecinal y se escuche a los colectivos que saben. Dar la espalda a la inteligencia es la muestra inequívoca de un gobierno agotado, tosco y sin ideas. Los rebeldes seguiremos luchando.