NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


¿Y la cogobernanza?

16/04/2021

Lo estamos todos deseando. Qué digo deseando, lo estamos ansiando. No hablo de alcanzar la nueva normalidad, hablo de volver a la vieja normalidad, a lo que todos conocíamos antes de la pandemia. A lo que todos podíamos hacer antes sin miedo al contagio, sin restricciones, sin aforos, sin distancias, sin controles… Pero aún nos falta. Nos faltan esas vacunas que lleguen de manera masiva para poder dar un empujón a la inmunización de la población. Aunque eso es lo de menos, porque estamos preparados para que, cuando lleguen, se puedan administrar sin pausa en los centros que están esperando esos envíos.
Lo que sigue faltando, y eso preocupa más, es el consenso. Hay dos fechas en el horizonte que condicionan cualquier análisis que se haga a largo plazo. Una es el 4 de mayo. Sí, las elecciones en la Comunidad de Madrid están enturbiando mucho la política española, por su carácter plebiscitario, por cómo se precipitaron las cosas tras la moción de censura en Murcia, por la implicación de Pablo Iglesias como candidato, y por la de Pedro Sánchez, que también parece más candidato que el propio Gabilondo…
La otra fecha es la del 9 de mayo, fecha tras la cual decaerá el Estado de Alarma que pesa sobre nuestro país, y sin el que no se podrán adoptar medidas como las restricciones de movilidad de la población para contener la propagación del virus como existen ahora. Son varios los partidos políticos, y líderes territoriales, que le piden una alternativa, o directamente la prórroga de ese Estado de Alarma al presidente del Gobierno, porque el 10 de mayo el virus aún no se habrá ido, y las vacunas aún no habrán llegado de forma masiva como para fiarnos de la ‘inmunidad de rebaño’.
Pero Pedro Sánchez no parece estar por la labor. Lo volvió a repetir este miércoles en el Congreso de los Diputados: «la intención del Gobierno es no prorrogar el Estado de Alarma más allá del 9 de mayo», dejando en manos de las comunidades autónomas la decisión, con todas las dudas jurídicas del mundo, de seguir limitando derechos de los ciudadanos a partir del día siguiente.
El año pasado, hasta el mes de agosto, se celebraron en plena pandemia hasta 15 conferencias telemáticas de presidentes autonómicos. ¿Se acuerdan? Eran los domingos y dieron sentido a aquella famosa palabra que fue la «cogobernanza». Una cogobernanza que hoy echan de menos los líderes autonómicos para tratar asuntos como éste. Está la Interterritorial de Sanidad, sí, pero ese marco no termina de dar soporte a las decisiones que se puedan tomar. Sánchez debería volver a hacer honor a esa cogobernanza y contar con las autonomías para encarar con garantías la situación a partir de esa fecha. Volver a hacer honor al Estado de las autonomías que somos pero con la coherencia y homogeneidad en las medidas, que reclaman desde hace tiempo algunos presidentes autonómicos, para evitar este mosaico de restricciones con el que es imposible aclararse, para salir o entrar de una comunidad, o para ir a tomarse un café al bar.