Julia Navarro

ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


Por el buen camino

05/05/2021

Si Donald Trump tenía, no solo a sus conciudadanos, sino al resto del mundo atónito por sus decisiones estrafalarias, los primeros pasos de Joe Biden en la Casablanca provocan igualmente perplejidad pero en su caso porque está demostrando que no es un presidente de transición sino que realmente quiere liderar un cambio no solo de puertas adentro de su país sino en sus relaciones con el resto del mundo.

Joe Biden no ha dejado de adoptar decisiones desde el minuto uno de jurar el cargo como presidente, decisiones que se corresponden a sus promesas electorales dirigidas a producir cambios importantes en la vida de los norteamericanos.

La biografía de Joe Biden es la de un político profesional, un hombre del Partido demócrata conocedor de todos los resortes del poder, del que como Presidente, se esperaba que fuera capaz de revertir muchas de las decisiones de su antecesor en el cargo, pero poco más. Y sin embargo Biden se ha revelado como un líder transformador y audaz, ese tipo de líderes que logran que sus países den varios saltos adelante.

Aún es pronto para juzgar como será su mandato pero, hasta el momento, en su haber hay sobre todo aciertos y determinación y eso lleva a pensar que ha llegado a la Casa Blanca dispuesto a llevar adelante un proyecto y que se equivocan quienes creen que está de paso ocupando el sillón presidencial.

Pero no solo se le juzgará por las cosas que haga en su país sino por su política exterior, porque de sus aciertos o sus errores dependerá en buena medida el devenir del resto de los países:

Desde cómo se va a relacionar con Rusia y China, qué papel va a decidir jugar en Oriente Medio, si va a apostar por reforzar la OTAN, si se va a desentender de Europa, etc, etc, etc.

Sus aciertos serán suyos pero sus errores en política exterior los pagaremos todos, de ahí que haya expectación por ver como define la nueva estrategia de la política exterior de Estados Unidos.

En fin, que son muchas las preguntas que quedan en el aire pero también muchas las esperanzas que ha despertado el nuevo inquilino de la Casa Blanca.