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Ana Nodal de Arce

Me la juego

Ana Nodal de Arce


Page Superstar

04/11/2021

Page es la nueva estrella mediática de los socialistas. Que se aparte Milagros Tolón, la alcaldesa influencer, la que siempre da que hablar con sus frases rimbombantes y sus poses en fotos indescriptibles. Quita, quita, que donde esté Page sobran Sánchez y los suyos. El presidente de Castilla-La Mancha ha conseguido en el Congreso Regional de su formación que todos los asistentes menos dos, qué desagradecidos, hayan dado el visto bueno a una ejecutiva que es, como decía un amigo mío, «lo mismo pero en spray». Da igual, a Page, look negro, como mi admirado Cholo, no le hace falta ser guapo, ni alto, ni derrochar una brillante oratoria. Él seduce a su modo, tan campechano y entrañable, que todos y todas, él no es de todes, se rinden a su encanto.  
Rodeado de los suyos, Page se vino arriba, se envalentonó y dejó claro que, hoy por hoy, entre los socialistas de la región no tiene rival. Incluso Tolón le bautizó como el "referente" del partido en esta tierra. A estas alturas, nadie nos va a hacer comulgar con ruedas de molino, pero la bofetada del exalcalde de Toledo a su sucesora vino con la elección de la ejecutiva, donde no colocó ni a un tolonista. Ya lo dijo Maquiavelo: «El que quiere ser obedecido ha de saber mandar».
Pues sí, está claro que el presidente de la Castilla-La Mancha, astuto como un zorro, y gran discípulo de su maestro, Bono, que recaló en el cónclave socialista con una juvenil disposición que demuestra su energía y su entusiasmo por la vida, digo yo, está en un gran momento político, al menos para sus altos cargos, seguidores, asesores y militantes. Todos se emborracharon del éxito que les da su mayoría absoluta, aunque dudo que utilicen, por ejemplo, la sanidad pública de una Comunidad que, por lo demás, sigue a la cola, tras seis años y pico de mandato del bueno de Page. No hay más que ver que a pocos kilómetros del hotel donde celebraron su encuentro de hermandad, los vestuarios del hospital Universitario de Toledo, aquel que se diseñó allá por 2003 y sigue sin accesos adecuados, se inundaban a causa de las lluvias, según unos, o por un atasco en el registro de aguas fecales, en versión del Sescam. No sé yo qué es peor. Después, ha subido el paro. En cualquier caso, la consigna es idéntica: la culpa es de Cospedal.
Y es que Page es único. La propaganda la maneja  como nadie. Y ante eso, los tolonistas-sanchistas no tienen nada que hacer. Es más, si vuelve a conquistar la región allá por 2023 con sus teorías sobre la financiación, su rechazo a los independentistas, sus argucias, más caseras, para privatizar servicios, véase el Hospital de Toledo, o incumplir promesas, caso del Hospitalito del Rey, habrá que hacerle un busto. Saldrá dando la vuelta al ruedo, él tan amante de los toros, porque sólo le quedará esperar, al abrigo del palacio que acogiera la corte de la emperatriz Isabel, el fracaso de Sánchez, al que ya se quitó de en medio una vez y, a mí no me la da, estará dispuesto a apear del trono si los españoles no le respaldan en las generales. Mientras, me quedó en ascuas con los dos disidentes del cónclave: el del blanco y el del voto nulo. ¿Escribiría algún improperio?