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Villano o antihéroe

Pablo de Carlos
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La secuela 'Venom: habrá matanza' sigue siendo fiel al cómic como la primera parte de las aventuras de un ser simbionte que necesita como 'huésped' al carismático actor Tom Hardy

Venom, cuya segunda película, Venom: Habrá matanza, ya está en el cine doméstico, es uno de los personajes que más ha evolucionado y cambiado dentro del universo Marvel. Sus inicios fueron un simple cambio de look para Spider-Man. La primera aparición fue en el número 252 de The amazing Spider-Man, allá por 1984, planteado como un traje alienígena viviente para el trepamuros, siendo ya considerado como Venom en el ejemplar 300, cuatro años después. Hablamos de una criatura simbiótica extraterrestre que necesita coexistir en un cuerpo humano para sobrevivir. Esta unión potencia físicamente al anfitrión, pero también le afecta a su psique ampliándole su agresividad. En el mundo de los cómics ha tenido múltiples anfitriones empezando por el propio Peter Parker y continuando por Mac Gargam e incluso Flash Thomson, con el que acabaría conformando el llamado Agente Venom. Pero desde luego el más significativo es Eddie Brock.

La popularidad del personaje fue tal que ha llegado a tener colecciones propias, convirtiéndose así en un antihéroe como puede verse en la saga Venom: Protector letal (1993). El concepto de simbionte se amplía hasta el punto de crear más de estos aliens e incluso que tengan su propio dios: Knull.

Este inquietante personaje enseguida se ganó el paso a la pequeña pantalla en las múltiples series animadas de Spider-Man, así como al mundo de los videojuegos y demás merchandising. Por supuesto el cine no iba a quedar aparte. En 2007, tuvo su primera incursión en Spider-Man 3, de Sam Raimi, con los rasgos de Topher Grace. El planteamiento sigue el patrón clásico de ver cómo el simbionte primeramente se une a Peter Parker, pero cuando este le rechaza acude a Eddie Brock, y juntos van contra el trepamuros tal como pasa en los tebeos. Esta primera tentativa no estaba contemplada en las ideas iniciales del director, añadiéndose casi por imposición del estudio. Así, el resultado final no acabó de convencer y la saga del Spider-Man de Tobey Maguire se canceló a pesar de que Raimi tenía planes para un Spider-Man 4, con Lagarto y Buitre de villanos, un proyecto del que todavía se habla.

Ya desde este fallido intento de recrear a Venom había planes de hacer un spin off. Y este por fin llegaría en 2018 de la mano de Ruben Fleischer en la dirección y el carismático Tom Hardy de protagonista... y prescindiendo de Spider-Man. Venom viene a plantear al simbionte como antihéroe y, para ello, recurrieron a la mencionada saga de cómics de Venom: protector letal, combinada con Planeta de simbiontes. Así veríamos de antagonista a la Fundación Vida dirigida por el científico Carlton Drake (Riz Ahmed), que se aliará con el extraterrestre Riot, jefe del protagonista, que dirige la avanzadilla para invadir la Tierra. 

A pesar del frío recibimiento por parte de la crítica, la película hizo buena recaudación hasta el punto de plantear una secuela ya avanzada en la escena poscréditos del filme, mostrando a Woody Harrelson como Kletus Casady.

Y tal secuela desembarcó el pasado 2021 con Venom: Habrá matanza, repitiendo elenco protagónico, al que se le uniría Harrelson interpretando a Casady y a Carnage, y Naomie Harris como Frances Barrison y Shriek. Ytodo bajo la dirección de Andy Serkis, el Gollum de El señor de los anillos.

La película da lo que promete: la fuga de Casady de la prisión de alta seguridad donde iba a ser ajusticiado y el inevitable enfrentamiento entre Venom y Carnage en la que es la cinta de superhéroes más breve del momento: tan solo dura 97 minutos. Una trama muy simple que se antoja coja para los fans del simbionte. La puesta en escena y la lucha entre los dos aliens es clamorosa, pero el espectador se queda con ganas de más. Y lo tendrá ya que Venom 3 está confirmada. Y se atisban emociones fuertes: viendo el enorme éxito de Spider-Man: No way home (y que el propio Venom tiene su propio cameo), no se puede descartar que recurran a la misma fórmula multiversal para esta ansiada continuación. 

Aunque también es cierto que plantaron el germen para la aparición de un nuevo rival del antihéroe, Toxin, que en la novela gráfica es hijo de Carnage y toma como anfitrión al policía Patrick Mulligan. En la película sale con los rasgos de Stephen Graham. 

Todavía no hay nada confirmado, aunque hay rumores incluso de que podría enfrentarse al Spider-Man de Andrew Garfield, que quedó entusiasmado en su regreso en Spider-Man: No way home, y estaría encantado de retomar su papel, dando continuidad a un hilo argumental interrumpido tras la mala acogida de los seguidores a The amazing Spider-Man: el poder de Electro (2014).

ARCHIVADO EN: Cine, Marvel