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La villa de Espinoso del Rey

José García Cano*
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La villa de Espinoso del Rey. La crónica histórica de José García Cano

El nombre de esta localidad toledana proviene de un término latino que nos indica la existencia de espinas, como es lógico, pero el apellido del Rey, proviene del momento en el que la localidad se separó de la jurisdicción señorial, en este caso con Felipe II, el cual, para financiar sus continuas guerras, comenzó a vender los derechos para independizarse de los señoríos a sus pueblos y lugares, obteniendo de aquellas ventas importantes rentas. Este monarca firmaría en 1582 diversas concesiones a la villa y por tanto Espinoso se separaría del señorío de Talavera de la Reina -sería el primer caso de esta comarca- y por tanto pasó a tener la jurisdicción real, con lo cual se le añadió al nombre antiguo las palabras del Rey, consiguiendo también la jurisdicción civil y criminal, alta, baja, mero mixto imperio de todo su término, con las penas de cámara y de sangre. De hecho, como recuerdo de aquel momento, se levantó el rollo jurisdiccional de Espinoso del Rey, colocado sobre un pedestal de cuatro gradas; este rollo de granito, también posee varias argollas, donde quizá colocaban a los presos y culpables de cometer un delito, para que sirvieran de escarnio ante el resto de población. El concejo de Espinoso tuvo que pagar la cantidad de 24.000 ducados para conseguir aquella exención. Tanto Espinoso del Rey como otras localidades cercanas fueron repoblándose tras la Reconquista a partir del siglo XIII, del señorío de Talavera de la Reina. De hecho, Espinoso aparece ya citada en cierto documento firmado por Sancho IV sobre una concesión hecha a Talavera, siendo algunos colmeneros, ballesteros y pastores, los que se establecieron para repoblar esta tierra. Desde aquellos años ya sabemos de la presencia en Espinoso de la antigua y querida Santa Hermandad, quienes controlaban la justicia buscando y atrapando a los diferentes ladrones, malhechores y golfines que asediaban a sus primeros pobladores. En el siglo XVI nos hablan algunos documentos de la abundante caza que había en el término, como conejos, zorras, lobos, jabalíes, venados y corzos.

De Espinoso del Rey dicen los documentos del siglo XVIII que tenía ocho leguas de circunferencia y que sus vecinos bebían de una fuente hacia el sur llamada Herrumbrosa, cuyas aguas tenían la virtud de curar obstrucciones, mal de orina, hidropesía y dolores de estómago, siendo delicadas y suaves y de ahí que también llamaran a esta fuente con el nombre de la Salud. Parece ser que en el año 1700 ya era muy conocida y de ahí que la incluyera el cardenal Portocarrero en cierto mapa que se redactó durante su mandato. A mediados del citado siglo contaba con unos 740 habitantes, los cuales padecían las enfermedades habituales, como tercianas, resfriados y ciertos dolores pleurísticos. Unos cuarenta y tres vecinos vivían en las alquerías y zonas de labor de los alrededores. Contaban los vecinos de Espinoso en 1752 con cirujano, escribano, maestro de primeras letras, tratante de cordobanes y dos sastres, entre otras profesiones. Por lo que respecta al desarrollo económico destacamos que en aquella época contaba Espinoso con quinientas colmenas, así como una importante cantidad de cabezas de ganado lanar, unas trescientas cincuenta de vacuno, mil de cabrío y cuatrocientas cincuenta de ganado de cerda. La industria se reducía a cinco molinos harineros de una piedra, los cuales solamente funcionaban tres, durante cuatro meses al año y existía un horno para cocer tejas; también se producía algo de seda que era llevaba a la fábrica de Talavera de la Reina, algo así como sesenta arrobas de capullo y se quejaban sus vecinos de que habría más si hubiese más moreras. Como dato curioso se criaban muchas hierbas medicinales que eran recogidas por multitud de boticas que las recogían para preparar remedios y fórmulas magistrales. El concejo se componía de cuatro alcaldes, cuatro regidores, un alcalde de la Hermandad y dos diputados.

Sobre los bienes de propios del concejo o ayuntamiento, no existían, ya que los productos correspondientes a los mismos eran recogidos por las monjas de la Misericordia de la localidad de Oropesa, ya que Espinoso les debía un préstamo que habían pedido tiempo atrás para conseguir el título de villa. Por otro lado, la localidad tenía algunos servicios como una taberna del concejo, un mesón, una carnicería, una abacería y un pósito de granos. Y si hablamos de educación les jóvenes vecinos tenían únicamente un maestro de primeras letras para formarles en los más básicos conocimientos. También en el siglo XVIII Espinoso conseguiría de mano del cardenal Lorenzana la denominación de parroquia a su iglesia, concretamente en 1773; su bonito retablo de estilo plateresco, procede del siglo XVI y posee una nave central y dos laterales. Adosado a esta iglesia de Santiago -patrón de la localidad-, existió hasta 1923 un campanario que tuvo que derribarse ante el peligro de hundimiento y en su lugar levantaron una nueva torre, la cual por diversas circunstancias aún no se ha rematado en su totalidad. Citamos también la ermita de Nuestra Señora de los Remedios la cual se sitúa en una colina a unos 300 m del pueblo, la cual es la patrona de Espinoso del Rey; su construcción se data entre 1660 y 1670, siendo solicitada la bendición de la misma en esa última fecha al cardenal Portocarrero. En el siglo XVIII llegó a haber hasta once cofradías establecidas en Espinoso del Rey.

*José García Cano es académico correspondiente en Consuegra de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.