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Irene Sánchez-Escribano se pone un notable

J. M. Loeches
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La atleta toledana considera que su temporada de pista ha sido «irregular», pero rescata una marca personal, y, sobre todo, «volver a disfrutar y acabar sana»

Irene Sánchez-Escribano se pone un notable

Irene Sánchez-Escribano ya está de vacaciones. La larga y exigente temporada de pista 2022 ha terminado, según la nota que se pone ella misma, con un notable. Sin embargo, no obvia que ha estado marcada «por la irregularidad», algo poco habitual en el rendimiento de sus piernas, pero que sin embargo le ha reportado aprendizaje, experiencia y una nueva marca personal: «He estado entrenando muy bien, y en una forma magnífica, pero no he sido capaz de llevarlo del todo a la pista».

Es con lo que se queda la atleta toledana, sobre todo porque ha podido «volver a disfrutar mucho corriendo». Hay que recordar que 2021 será un borrón para siempre en su carrera, con una lesión que impidió su debut en unos Juegos Olímpicos. «Cuando volví a entrenarme hace un año tenía muchos miedos, y muchas molestias en el día a día, aunque aprendí a convivir con ello», reconoce.

La corredora del Adidas confiesa que no fue hasta mayo de este año cuando dejó de tener esa mala sensación de no poder seguir hacia adelante. Por eso, después de participar en un Mundial y en un Europeo, el balance no puede ser negativo, aun volviendo con alguna espina clavada, como la de la cita continental.

Y es que, Sánchez-Escribano está convencida de que podía haber mejorado el décimo puesto, sobre todo porque marchaba séptima, y muy cerca de la sexta, a poco de finalizar la final de los 3.000 obstáculos de Múnich. «Desfallecí, y no pudo hacer nada, son carreras, son temporadas…», insiste.

Lo del Mundial fue harina de otro costal. Vino a demostrar, como ella misma reconoce, que «el nivel ha subido mucho». Su mejor registro personal de 9:23.94 no sirvió para pasar a la final, cuando en otros mundiales o juegos olímpicos el corte estaba en 9:30. Evidentemente, es una motivación para ella: «Esto me anima para intentar ser todavía mejor y subir el nivel».

Por eso, a la vuelta de las vacaciones, Sánchez-Escribano comenzará de nuevo los entrenamientos pensando ya en 2023, pero sobre en 2024. Este ciclo que termina en los Juegos Olímpicos de París, dentro de dos años, es fundamental para la toledana. En cualquier caso, admite que habrá más dificultades, por el endurecimiento de los criterios de clasificación para la cita olímpica. «Se pone todo más exigente», explica.

Y es que, al margen del recorte de la mínima, que ahora será 9:23.00, solo entrarán por puntuación las 36 mejores, y no las 45, como antes. En cualquier caso, el próximo año hay Mundial, en Budapest (Hungría), y la capitalina quiere repetir experiencia, como posible ensayo de lo que le esperaría en la capital francesa.