La tasa de contagios no es el único criterio para confinar

L.G.E.
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Para confinar municipios en Castilla-La Mancha, Sanidad también tiene en cuenta el tamaño de la población, su economía o la movilidad de sus habitantes. «Las medidas la toma Salud Pública, no es una decisión política», apunta la portavoz de la Junta

La tasa de contagios no es el único criterio para confinar - Foto: Yolanda Lancha

Bolaños de Calatrava, en Ciudad Real, es el único municipio de Castilla-La Mancha que sigue confinado, con restricciones de movilidad. Tiene una incidencia de 2.371 casos por cada 100.000 habitantes en las dos últimas semanas (hay que recordar que el Ministerio pide confinar las ciudades grandes a partir de 500). Sin embargo esa tasa de incidencia, aunque es muy elevada, no es de las más altas de la región. En Pulgar (Toledo) la incidencia llega a los 3.183, pero las medidas adoptadas no son tan estrictas como las de Bolaños.
La portavoz del Gobierno regional, Blanca Fernández, aclaró esta mañana que no todo se mide por esa tasa por 100.000 habitantes. «Hay que analizar la situación en su conjunto», avisó. Explicó que en pueblos pequeños como Ballesteros de Calatrava, que no llega a los 400 habitantes, simplemente con que hubiera un positivo ya se estaría superando la tasa de 500 casos por 100.000 habitantes y que no parecería muy lógico a priori confinar el pueblo con un solo contagio.
Apuntó que se estudian muchas variables como el tamaño del municipio, la movilidad de las personas que lo habitan o la capacidad asistencial. «Hay que tener en cuenta otra serie de consideraciones que tienen que ver con cómo se mueve el virus o con cómo funciona la sociedad y la economía», señaló. Hasta la fecha estos factores solo han llevado a confinar dos localidades en la región, Villamalea en Albacete, para la que ya se levantaron estas medidas, y Bolaños de Calatrava, en Ciudad Real, que afronta su tercera prórroga.

Villamalea del PSOE, Bolaños del PP.
Fernández subrayó que estas medidas «la toma Salud Pública, no es una decisión política» e insistió en que lo hace «con criterios epidemiológicos o sanitarios, nunca de carácter político o partidario». De hecho, los dos municipios que han sido confinados hasta el momento están gobernados por dos partidos distintos. En Villamalea la alcaldesa es del PSOE, mientras que en en Bolaños de Calatrava el alcalde es del PP.
Y es que parece que hay riesgo de contagio en Castilla-La Mancha de la polémica suscitada en Madrid, tanto de quienes acusan al Gobierno regional de elegir desterminados distritos para confinar con motivos ideológicos como quienes señalan al Gobierno de España por hacer más presión a la Comunidad de Madrid por estar gobernada por el PP.
«No estamos para juegos». «Estamos en plena pandemia y no estamos para juegos», se defendió Fernández, «nos resulta preocupante escuchar al señor Núñez cuestionar las medidas que se toman para la protección de la Salud Pública». La portavoz del Ejecutivo autonómico recalcó que «son medidas muy duras y el Gobierno no gana nada más que proteger la salud pública e intentar salvar vidas».