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IU alega para que la Iglesia pague IBI e ICIO en Toledo

J. Monroy
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Pide que inmuebles que no se dedican al culto, como bares y hoteles, paguen normalmente y recuerda que la Catedral también se usa para cenas y grabación de vídeos, y cobra entrada

Foto de archivo de colas para entrar en la Catedral de Toledo. - Foto: Yolanda Lancha

Es una de las peticiones habituales de IU en el Ayuntamiento de Toledo, aunque quizás este año, por la polémica del reciente vídeo de C. Tangana y Nathy Peluso dé más de hablar. El Grupo Municipal de IU-Podemos vuelve a pedir en sus alegaciones a las ordenanzas fiscales que la Iglesia pague en Toledo tanto el IBIde sus edificios que no son de culto, como el ICIO.

El portavoz del Grupo, Txema Fernández, insistió en que su propuesta afecta a edificios que no son de culto, y con los que la Iglesia, como empresa, se está lucrando. Se refiere a inmuebles de dedicados a la hostelería, a hoteles, pisos turísticos o guarderías, por ejemplo. En estos momento, apuntó el edil, ni siquiera están catalogados los edificios de la Iglesia en Toledo, pero el Ayuntamiento tendría fácil saberlo.

Además, Fernández también apuntó que, como muestra el reciente vídeo, la Catedral primada ha dejado de ser exclusivamente un espacio para el culto y lo es también para el negocio. Allí, no en vano, se cobra un «donativo obligatorio» para poder entrar, que no paga los impuestos que debería. Sirve de set de grabación de televisión y de vídeos musicales, previo pago. También alquila el claustro para cenas, «a unos precios que no puede pagar todo el mundo». Mientras tanto, recordó que el Estado está arreglando el transparente, «obra magnífica que hay que arreglar», y se hace cargo de los Erte del personal de la Catedral, «por lo que la Iglesia deber ser corresponsable». En definitiva, tras el vídeo, Fernández valoró que «yo no quisiera que la polémica entre el deán y el arzobispo ocultara lo que hay detrás, este uso económico de un edificio que ya no se utiliza únicamente a culto, sin a muchas más cosas». Además, la Iglesia debe pagar porque es una empresa que, según el Tribunal de Cuentas, tiene superávit.

Ocho alegaciones. La de las tasas de la Iglesia es solo una de las ocho alegaciones presentadas por IU-Podemos a las ordenanzas fiscales, que en realidad, «recogen las aportaciones del periodo anterior de alegaciones, pero que a nosotros nos parece claramente insuficiente, porque si entendemos que las ordenanzas fiscales son el mejor instrumento para garantizar el reparto de riqueza y la progresividad en el momento social en el que estamos viviendo, en el que las familias lo están pasando mal y todavía queda mucho por avanzar, no podemos renunciar, bajo ningún concepto, a ningún ingreso, sobre todo los de las entidades y las personas físicas y jurídicas que pueden pagar».

Para Fernández, estas ordenanzas no son valientes para cobrar a quienes más tienen, ni progresivas, no se paga en función de las posibilidades, ni se recibe en función de las necesidades.

La valentía, por ejemplo, debería aplicarse para modificar la ordenanza número 22, la que cobra los cables eléctricos en la ciudad de Toledo hacia las viviendas, para suministrar la luz, para subir los impuestos a las hidroeléctricas en la misma proporción que ellas han subido el recibo de la luz. Pero el PSOE no lo ha aceptado, no se podrá volver a alegar, porque esta ordenanza no está en las ordenanzas fiscales.

Además, IU quiere asegurar algunos conceptos que no asegura el proyecto del equipo de Gobierno. Por ejemplo, el Servicio de Ayuda a Domicilio dice que se suspenderá si hay impagos. IU apunta que, en todo caso, los servicios municipales deberían demostrar que la familia afectada sí puede pagar, «porque la mayoría de las familias no pagan porque no pueden». No quiere que la empresa privada corte los servicios a las familias que no pueden pagar. Porque, recordó Fernández, hoy sigue prestando el servicio la empresa privada, a pesar del compromiso municipal para remuniciparlo hace un año.

En cuanto a la sostenibilidad, IU está de acuerdo con las bonificaciones. Pero insiste en que se garantice que las instalaciones cumplan con los requisitos de la ordenanza, es decir, que las placas sean capaces de al menos un 60 por ciento de la potencia contratada. La idea es que no se bonifiquen grandes construcciones a costa de muy poca electricidad.