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«En el Virgen de la Salud sí que teníamos televisión gratuita»

J.Monroy
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Los padres de niños en Oncología del nuevo hospital reclaman también poder tener una nevera y espacio para cafetera y tostadora. La sección carece de colegio y hay poco aparcamiento para discapacitados

Entrada al hospital de día del Universitario. - Foto: Yolanda Lancha

En la Unidad de Oncológica Infantil de Toledo están o han estado ingresados de forma intermitente niños desde los dos años de edad. Los suyos no son ingresos cortos, de unos días, como en Pediatría normal, pueden estar tres meses seguidos y sumar un total de nueve; con muy pocas energías. Una televisión que ver desde la cama es, más que una ayuda, una necesidad.

Cierto es que las nuevas habitaciones están mejor y que las instalaciones sanitarias han mejorado. «Hemos ganado en muchas cosas con el traslado», apuntan los padres de estos niños. Pero en el nuevo hospital Universitario de Toledo (HUT) las habitaciones de Oncología Infantil han perdido una serie de 'comodidades' que los progenitores habían conseguido, con mucho trabajo, en el Virgen de la Salud. Allí, explican los padres, podían contar con televisiones gratuitas y neveras, como tienen también los servicios de Ciudad Real o de La Paz en Madrid, donde los niños disponen incluso de consolas y las familias de frigoríficos. En el HUT no es así, lo que está llevando a los padres a movilizarse. «Si tengo a un niño allí y encima tengo que estar pagando para que se distraiga con la tele, con los dibujos, no puedo asumirlo. Aquí hay circunstancias muy duras y los niños lo necesitan», explica una madre afectada.

De momento, ya ha comenzado una recogida de firmas para que estos niños puedan volver a tener una televisión gratuita en sus habitaciones. No en vano, recuerdan los padres, son solo siete habitaciones. Ellos no piden wifi, ni tablets, como les ha facilitado el hospital (de pago), solo quieren que los niños puedan ver la televisión. «Nosotros pasamos temporadas largas con los ciclos, y se va muchísimo dinero». El cáncer, de por sí, es una enfermedad que se lleva mucho dinero. De forma que con un sueldo mileurista, tener que estar pagando la televisión a diario en ingresos que pueden rondar los tres meses es casi imposible. A la postre «son situaciones muy límites y los niños, también los adultos, necesitan distracción».

El problema es que la concesionaria cobra por la televisión y en ocasiones también es necesario wifi y tablets para poder verla. El precio se dispara. Los padres advierten que, por medio de la Fundación Kronos, Oncología Infantil se hizo con unas televisiones pequeñas, que sí funcionaban en el Virgen de la Salud, pero que no están pudiendo enganchar a la antena en el nuevo hospital.

No son las únicas carencias que denuncian los padres en las habitaciones del HUT. También lograron tener, después de luchar mucho, unas neveras pequeñas regaladas por Kronos en el Virgen de la Salud, que de momento han perdido. Con tanto tiempo allí, es posible que a los niños les apetezca algo diferente al menú del hospital, y en ocasiones los padres no pueden salir a comprar para ellos. Y las neveras hacían su función.

Otra reivindicación es una sala de padres, donde juntarse ellos, aunque sea para darse ánimos, «porque hay veces que estamos derrotados». También piden una cafetera y una tostadora o sandwichera, porque los niños a lo mejor en cierto momento no quieren la comida del hospital. Y a la postre tienen que ser las enfermeras las que se ponen a buscar soluciones, «cuando ese no es su trabajo».

Hay un problema de distribución en el nuevo hospital, porque aunque hay un colegio, está fuera de Oncología, y estos niños no pueden juntarse con otros, porque no tienen defensas. Necesitarían un núcleo para ellos. Además, faltan hasta juguetes hasta en el hospital de día, y también otra televisión, como en el Virgen de la Salud.

Finalmente, los padres denuncian que hay pocos aparcamientos de discapacidad y no hay donde dejar el coche para ir a rehabilitación, a no ser que los padres dejen a los niños en la puerta y después se marchen a estacionar.

Son solo siete habitaciones, apuntan  los padres, y para los niños ingresados y los que vendrán en un futuro entienden que hacen necesarias todas estas dotaciones.

Sin respuesta. Lo que también ha dolido a los padres es la falta de respuesta por parte de los responsables del hospital. Ante esta situación, han remitido varios escritos haciendo sus reivindicaciones, y se ha iniciado una recogida de firmas, que ya supera las 1.700. También hay profesionales que han tratado de interceder y han hecho llegar la petición a los responsables.

Sin embargo, se lamentan los padres, «no hemos hablado con nadie, en ningún momento se ha presentado allí nadie». Lo más indignante es que hubo una visita por la zona de los responsables, «pero allí ni pasaron a ver las habitaciones de Oncología y las carencias que tienen».

«No sé qué concepto tienen de lo que es Oncología, a lo mejor se confunden mucho con la planta de pediatría, donde hay niños dos o tres días. De hecho, Oncología está a parte, y reivindicamos que tenemos situaciones límite y por lo menos deberían dar facilidades para estas siete habitaciones, que hay gente que además tiene una situación económica dura», concluyen los padres, «y los responsables, lo primero, no deberían pasar de largo Oncología, deberían pasar, ver las habitaciones y ver realmente el problema que hay ahí».