«La muerte de mi padre era evitable»

F. J. R.
-

Un hombre fallece en Talavera por coronavirus tras no tener cama UCI en el Virgen de la Salud, donde se contagió. El paciente ingresó por una dolencia cardíaca. La familia ha interpuesto dos reclamaciones. El Sescam no se pronuncia sobre el caso

«La muerte de mi padre era evitable»

«Mi padre ya está muerto. No podemos hacer nada, pero la muerte de mi padre era evitable. No es normal que esto siga pasando después de más de un año de pandemia. Se tiene que saber que en el Virgen de la Salud la gente se está contagiando de coronavirus». Así de claro lo tiene Estefanía, una toledana que hace apenas 15 días tuvo que enterrar a su padre, que ingresó en el hospital Virgen de la Salud por una dolencia cardíaca y que, 18 días después, falleció en Talavera a consecuencia de la Covid-19 tras encadenarse en su hospitalización una serie de fatales negligencias.

El pasado 29 de abril, su padre se encontraba agitado. Presentaba una arritmia cardíaca, pero estaba estable. Militar jubilado, en sus 80 años de vida apenas había acudido a un hospital. Su estado de salud era bueno. Acudieron al hospital Quirón de Toledo (le hicieron PCR y dio negativa) y allí permanecieron varias horas hasta que su compañía médica les comunicó que le tenían que hacer un cateterismo y que no podían facilitarle un hospital en Madrid.

Se decidió entonces derivarle al Virgen de la Salud, en donde ingresó en la UCI de coronarios. Le colocaron compartiendo habitación con una mujer, que en cuestión de horas fue desalojada de allí al dar positivo en Covid. El hombre tuvo que ser puesto en aislamiento también, dando en un primer momento negativo en la PCR.

Le colocaron un marcapasos temporal externo y el martes 4 de mayo le colocaron el definitivo. Todo parecía ir bien. Le tenían que realizar un cateterismo para ver que todo había salido a la perfección y, al hacerle de nuevo una prueba PCR, dio positivo por coronavirus.

Era el 10 de mayo, y le trasladaron a la zona de pacientes Covid, ingresándole junto a otro paciente también contagiado.

En pocos días su estado de salud empeoró radicalmente, sufriendo una doble neumonía. La atención telefónica a la familia la seguía realizando su cardiólogo, que unos días más tarde les avisó de que ha sufrido un fallo renal y debía ser internado en UCI de Covid. El problema, le dijeron a la familia, es que en Toledo capital no había camas libres ni respiradores, por lo que tuvieron que llevarlo a Talavera. Horas más tarde, ya al día siguiente, les llamaron desde el hospital del Prado para comunicarles que ha sufrido un fallo multiorgánico. Falleció el 17 de mayo.

Además de denunciar que su padre se contagió de Covid en el propio hospital, estando en una UCI supuestamente ‘limpia’ del virus, la familia también asegura que sufrió «trato vejatorio» por parte de algunas enfermeras auxiliares que le limpiaban; aunque la familia también ha felicitado a otros profesionales «que le trataron muy bien».

La familia ha interpuesto dos reclamaciones formales al Sescam por lo sucedido y espera que a nadie más le pase «el terminar muriendo porque te has contagiado en un hospital donde se presupone que tienen que cumplirse todos los protocolos».