Fernández: «Es un avance, pero con serias deficiencias»

J. Monroy
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IU-Podemos reconoce que por fin se cumplen las sentencias, pero no se elimina el trasvase, se sigue supeditando el Tajo al Segura y no habrá caudales ecológico inmediatos, como pidió el Supremo

Fernández: «Es un avance, pero con serias deficiencias»

Tras la aprobación del Plan de Cuenca del Tajo, desde el Grupo Municipal IU-Podemos se recuerdan los mismos argumentos que viene repitiendo durante los últimos meses. «Es innegable que es un avance, que el Ministerio asume la responsabilidad de querer cumplir con las cinco sentencias del Tribunal supremo», reconoce su portavoz, Txema Fernández, «lo que pasa es que el Plan tiene serias deficiencias». De forma que se pierde una oportunidad para avanzar, el Gobierno no es valiente, «quizás porque los lobbies de presión de la 'huerta europea' no se lo permita, pero se debería haber aprovechado para avanzar mucho más».

Ese impacto tan positivo que se está vendiendo, «que parece que el Tajo va a ser bañable mañana otra vez», no va a ser tal. En primer lugar, argumenta Fernández para explicar esta falta de impacto positivo de las medidas, el trasvase seguirá teniendo un peso específico grande en el caudal del Tajo, «no se está acabando con el trasvase, se está cronificando uno más pequeño, en tanto en cuanto los pantanos de cabecera se mantengan en unos niveles que permitan trasvasar poco». Porque si crece la masa de agua, crecerá el trasvase, porque no se derogan las leyes que lo planifican. Ahí, entiende Fernández, es donde hay que trabajar.

Por otro lado, las cinco sentencias se van a cumplir, pero en 2027, de forma paulatina, «cuando las sentencias no hablan de forma paulatina, ni temporal, sino de cumplir con los caudales mínimos hoy». De forma que para Fernández, el Ministerio ha perdido una importante oportunidad para ejecutar las sentencias.

Fernández lamenta también que «el Plan de Cuenca del Tajo se garantiza siempre y cuando se garantice primero el del Segura, dependemos que el río Segura tenga un determinado caudal para que nosotros, que somos la cuenca cedente, garanticemos el caudal del Tajo. Creo que debería ser a la inversa o en todo caso, separado». No en vano, la Directiva Marco del Agua habla de cuencas únicas, por lo que se deberían separar las cuencas o, en todo caso, dar prioridad a la cuenca cedente. «Pero el Plan Hidrológico del Tajo se mantiene supeditado al del Segura».

Otra cuestión que no le termina de convencer a IU, aunque se haya avanzado, es la limpieza de las aguas de Madrid. No hay avances concretos con fecha, ni presupuesto. Habrá que limpiar el agua del Jarama, pero no se sabe cuándo ni quién lo paga.

Fernández finalmente recuerda que el Tajo tiene 200 masas de agua embalsadas a lo largo de su caudal y solo se va a actuar en quince. De forma que no habrá ni más, ni mejor agua.

En definitiva, alguien ha dicho que hay que cumplir con las sentencias, «pero si eso es lo revolucionario, se nos queda muy corto. No es una posibilidad, es una obligación».