Las agresiones sexuales con penetración se disparan un 72%

Á. de la Paz
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El medio centenar de violaciones denunciadas en 2023 quintuplica el número de casos advertidos en 2016. En los últimos ocho años, se han cometido 167 asaltos de esta naturaleza, con una mayor incidencia en los ejercicios más recientes

Las violaciones en la provincia se han multiplicado por cinco en los últimos ocho años. - Foto: Yolanda Redondo

Los cuerpos policiales que operan en la provincia de Toledo constataron 50 violaciones durante el pasado 2023. Se trata del dato más elevado de la serie histórica y su evolución certifica un preocupante aumento en los últimos años. Respecto a 2022, el tipo de agresión sexual más grave repunta un 72%, desde las 29 de aquel ejercicio al medio centenar conocidas en el más reciente. El incremento sostenido hace que el último año completo duplique los casos que se produjeron en 2021 y quintuplique los de 2016. En los últimos ocho años, se han producido 167 violaciones en el territorio toledano.

La evolución ascendente de tal crimen discurre pareja a la del resto de delitos contra la libertad sexual. Los casos de agresión, acoso, exhibicionismo, explotación o corrupción de menores, entre otros hechos atentatorios contra la libertad sexual de las personas, reflejan una alarmante trayectoria expansiva. En 2023, se contabilizaron 206 casos relacionados con este capítulo; en 2016, la estadística reflejaba 99 eventos, menos de la mitad del último registro conocido.

Ambos indicadores confirman una mayor incidencia delictiva en la provincia por estos hechos, un conjunto de crímenes que se ceba, especialmente, con las mujeres. Además del carácter misógino de los delitos, alarma su importante crecimiento. El pasado año se contabilizaron 256 delitos contra la libertad sexual; sin embargo, en ninguno de todos los años anteriores, desde 2016 en adelante, se habían superado los dos centenares de crímenes de esta índole conocidos.

Las 50 violaciones del año pasado suponen, prácticamente, un crimen por semana. En 2016, se constataron diez agresiones con penetración; en 2017 fueron 12; en 2018 se elevaron hasta las 21; mientras que en 2019 cayeron hasta las ocho, la cifra más baja de la serie histórica. El impacto de la pandemia, con las consiguientes restricciones a la movilidad, no mejoró los datos; al contrario, en 2020 se notificaron 13 violaciones y 24 durante 2021.

La provincia acumula casi 1.400 delitos contra la libertad e indemnidad sexual en los últimos ocho años. La cifra señala cómo cada dos días se produce uno de estos casos en el territorio toledano, aunque tal ratio no ha mostrado un patrón sostenido a lo largo del tiempo: en 2016, un delito se producía, aproximadamente, cada tres días, mientras que el pasado año se conoció un hecho de este tipo cada día y medio.

En la ciudad de Toledo se produjeron siete agresiones sexuales con penetración en 2023, frente a las tres del año anterior. En Talavera se contabilizaron ocho, por las dos de 2022. En Illescas fueron dos los casos (por uno en el ejercicio previo) mientras que en Seseña se produjeron otros dos (la mitad que en 2022).

ALERTA. La alarma generada por la proliferación de manadas, diferentes formas de agresiones sexuales múltiples, casos de acoso grupal o sexting queda refrendada por el aumento de la criminalidad en estas categorías delictivas también en la provincia de Toledo, un repunte continuado a lo largo del tiempo.