La Consejería de Educación de Castilla-La Mancha ya ha comunicado a varios colegios de las comarcas cercanas a Talavera el cierre de las escuelas rurales de seis municipios, Aldeanueva de San Bartolomé, Buenasbodas, La Estrella, Robledo del Mazo, Robledo del Buey y Garciotum, además de Chueca, en la parte central de la provincia de Toledo.
El límite anunciado hace unas semanas de clausurar los centros rurales que contaran con menos de diez alumnos en total para el curso que viene se ha obviado en algunos casos, ya que tanto Chueca como Garciotum superan este límite en cinco estudiantes.
Así lo confirmaba el alcalde de Garciotum, David Palomares, quien recordaba como el pasado martes 29 de mayo se habían puesto en contacto con la directora del centro de la localidad para comunicarle su próximo cierre. «En la actualidad contamos con 11 alumnos y para el año que viene esperábamos 15, aunque le dijeron a la directora que daba igual por más alumnos que presentáramos», apuntaba el regidor de este pequeño municipio de la Sierra de San Vicente, quien esperaba una reunión con la Consejería de Educación para que se lo comunicara oficialmente al Ayuntamiento, algo que no ha ocurrido ni aquí ni en otros pueblos. «También anunciaron que vendrían en 8 o 10 días para comunicárselo personalmente a los padres y a los profesores», añadía David Palomares, quien espera que los menores de Garciotum se reubiquen en Castillo de Bayuela, o bien en Talavera.
criterio ambiguo. La falta de criterio en este sentido por parte de la Consejería de Educación, así como la ausencia de comunicados oficiales más formales, es algo que preocupa a otros municipios de la comarca, así como a los responsables del Observatorio Regional en Defensa de la Escuela Rural y el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza en Castilla-La Mancha (STE), quienes temen que la clausura de estos siete colegios sea sólo el principio de nuevos cierres.
«A algunos de estos centros aún no se les ha comunicado el cierre de forma oficial ni tampoco a dónde destinarán a los alumnos de sus escuelas», señalaba Fefi Casás, representante del STE en Talavera, que esperaba que en la provincia no hubiera nuevos casos de cierres, aunque «no se descartan más». De la misma opinión se mostraba Javier García, portavoz provincial de la plataforma en defensa de la escuela rural, quien indicaba la preocupación por el futuro de los Centros Rurales Agrupados (CRA) debido a estos cierres, así como la garantía del transporte para esos municipios. «No sabemos si habrá más pueblos afectados ni si habrá dinero para pagar el transporte», lamentaba Javier García.
En Robledo del Mazo, La Estrella y Aldeanueva de San Bartolomé ya temían las últimas semanas estos cierres, ahora confirmados, como lamentaba el regidor de Aldeanovita, Ángel de Bodas, quien indicaba que estas medidas «hacen polvo» a las zonas rurales. El regidor también denunciaba el despoblamiento que sufrirán estos municipios, ya que los recortes también afectan a la sanidad. «No se puede hacer nada y peor será si tocan los centros de salud, donde tratan aquí a muchas personas mayores de los cinco pueblos de alrededor», apuntaba Ángel de Bodas, quien aún no sabía si los alumnos de Aldeanovita irán a Oropesa, Puente del Arzobispo o Campillo, esta última la opción más presumible, aunque todavía no confirmada.
También en Robledo del Mazo su alcaldesa, Victoria Acero, lamentaba ya hace días la repercusión del cierre de la escuela del municipio, más si cabe cuando los niños son muy pequeños allí y supondría un perjuicio grave para los padres, en desacuerdo con esta medida, y que acabarían por marcharse del pueblo a la ciudad.
Desde el STE indicaban que los estudiantes de La Estrella cursarán el año que viene en Puente del Arzobispo, los de Robledo del Mazo y Buenasbodas en La Nava de Ricomalillo, y los de Robledo del Buey en Los Navalucillos, aunque a las tres últimas localidades aún no les han confirmado este desplazamiento.
También temían el posible cierre de su colegio otros municipios que están cerca del límite marcado por la Junta, como Alcolea de Tajo, Azután y Sotillo de las Palomas, entre otros, aunque todos contarán con más de 11 alumnos el curso que viene. «Mantener el colegio es mantener la vida del pueblo», comentaba Ignacio Moreno, alcalde de Alcolea, donde cuentan con 18 alumnos para el curso que viene. «Esperamos escapar del corte porque si no te hunde como pueblo, ya que las familias y los inmigrantes se acaban marchando», aseguraba el regidor alcoleano, quien no quería ni pensar en el «jaleo» que supondría cada mañana el autobús de ruta por Aldeanueva, El Bercial, La Estrella y Alcolea para ir a Puente.
En Azután también temen que afecte el cierre de colegios, aunque su alcalde Celestino Yuncal reconocía no tener ninguna comunicación al respecto. «Esto dejará a los pueblos más muertos de lo que están, sin niños queda hecho una pena porque dan la vida», señalaba el regidor de Azután.