Apenas han transcurrido unos días desde su marcha, pero el barcelonismo aún se siente huérfano, aunque, como decía Messi el pasado jueves, «superaremos la despedida de Guardiola». No obstante, las dudas en torno a los motivos del adiós del técnico de Santpedor siguen marcando la actualidad del club ‘culé’, más aún en tiempo de vacaciones y con la Eurocopa sin empezar.
Ayer, la televisión israelí ofreció un poco de luz a esas motivaciones, al emitir una entrevista que fue grabada tras la final de la Copa del Rey y en la que el entrenador aseguró que «ya no disfrutaba con los partidos del Barça». El preparador catalán subrayó, además, que tanto la Champions como la Liga llegaron a ser «competiciones muy duras» para él.
El día que anunció oficialmente su marcha de la entidad azulgrana, Guardiola confesó sentirse vacío, una idea que sigue repitiendo. «Ser entrenador del Barcelona requiere mucha energía», y más después de un periplo de cuatro años como el suyo. Pep también insistió en que «no es pronto» para coger un descanso sabático, «porque llevo en el Barça desde los 13 y necesitas distanciarte».
Aún así, a pesar de esa amargura final, el técnico de Santpedor no olvida los buenos momentos y, por ello, afirmó que la última satisfacción que tuvo fue la conquista de la Copa del Rey, en la que Barcelona goleó 3-0 al Athletic de Bilbao. «Con este partido sí he gozado. Los jugadores me querían dar un regalo por lo de mi marcha, pero me quedo con este triunfo», reveló el catalán.
Precisamente, en un momento de la charla con el periodista Henrique Cymerman y la cantante israelí Noa, buena amiga suya, en el hotel de concentración azulgrana y en presencia de Joan Manuel Serrat, Carles Puyol irrumpió en la entrevista para decirle a Pep que se fuera con ellos a celebrar el título. «Cuando van vestidos así, es peligroso», sonrió Guardiola, aludiendo al atuendo de calle de sus hombres.
«Quizá vuelva». Al ser, preguntado por sus planes a largo plazo, una vez que parece segura su decisión de permanecer un año alejado de los banquillos, el técnico señaló que «no tengo nada decidido, ya veré qué hago. Quizá vuelva al Barça, quizá no. Pero siempre llevaré al club ‘culé’ en el corazón y siempre estaré cerca».
Sin embargo, el entrenador catalán no quiso entrar a valorar el ‘acoso’ de equipos como el Chelsea o Milan para intentar ficharle.
Además, afirmó que el próximo año vivirá muy lejos de España, en Manhattan (Nueva York), aunque antes disfrutará de unas vacaciones con su familia en Dubrovnik (Croacia).