El patronato de la Fundación Sociosanitaria de Castilla-La Mancha (que depende de la Junta) ya ha aprobado el Plan de Actuación para el presente año, con el que se garantizaría la debida atención a todas las personas con enfermedad mental grave, a drogodependientes y afectados de SIDA. Pero también a la Fundación Sociosanitaria le toca hacer ajustes presupuestarios. En un comunicado, informó ayer de que irá en primer lugar al gasto corriente y también al capítulo personal, «con el objetivo primordial de mantener activos todos los recursos sociosanitarios».
En el apartado de personal, la Fundación anunció que la presentación de un expediente de regulación de empleo que afectará al 15% de la plantilla actual. En paralelo, se acometerá una reordenación y reestructuración de todos y cada uno de los centros de trabajo. Con esta reestructuración, las actividades asumidas por esta Fundación en el ámbito de la investigación y de la diabetes pasarán a los departamentos correspondientes de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales y del Servicio de Salud regional (Sescam).
Desde Comisiones Obreras, ya anunciaron ayer su rechazo a un ERE para la extinción de 40 contratos que quiere ejecutar la dirección de esta Fundación pública. Según el sindicato, los directivos de esta Fundación informaron del ERE a los representantes de los trabajadores el pasado viernes, justificándose en la reducción del presupuesto de la Fundación para este año en un 32,58%. Recuerdan que esta institución cuenta en la actualidad con 256 personas en plantilla.