La portavoz regional del PP, Carmen Riolobos, dirigió ayer duras críticas al secretario del PSOE en Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, por rechazar la propuesta lanzada por María Dolores de Cospedal en el Debate sobre el Estado de la Región de reducir a la mitad el número de diputados y retirarles el sueldo a partir de 2013.
«Se ha quedado solo en su rechazo a la propuesta de la presidenta Cospedal», aseguró ayer Riolobos durante su visita a la localidad de Oropesa con motivo de sus fiestas patronales.
Según la dirigente ‘popular’, la oposición de Page «sólo se entiende porque es un político que no está pegado al día a día de la calle». Incluso, la senadora arremetió contra el también alcalde de Toledo por su trayectoria en diferentes cargos institucionales. «Desde que entró en política, se subió al coche oficial y no se ha bajado nunca», aseguró Riolobos, que aseguró que Page «jamás ha cotizado a la Seguridad Social por un trabajo que no esté relacionado con el ámbito de la política».
La propuesta de reducir el número de parlamentarios autonómicos y eliminar sus retribuciones fue aprobada el viernes con los votos en contra del PSOE. El sábado, el secretario general del PP y presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Vicente Tirado, avanzaba que la eliminación del sueldo se podría hacer efectiva a partir del próximo enero, mientras que a partir de esta semana se trabajará en el cambio del reglamento. La reforma del Estatuto de Autonomía para que recoja la reducción de diputados quedaría aprobada a lo largo de 2013.
Riolobos aseguró ayer que estas medidas han sido «muy bien recibidas por los ciudadanos en general y los parados en particular» y destacó que «especialmente» por los miles de concejales y cientos de alcaldes de la región tanto del PP como del PSOE «que trabajan todos los días por su pueblo y que no tienen sueldo de sus ayuntamientos», indicó.
«En momentos como los actuales, los políticos tienen que dar ejemplo», aseguró la portavoz ‘popular’, que insistió en que esta medida supone un ahorro y que los sacrificios «tienen que empezar por los representantes públicos de la ciudadanía», recalcó.