Las piscinas municipales cerrarán mañana la temporada estival, lo que dejará el mes de septiembre sin servicio en estos centros, aunque desde el Ayuntamiento se espera que la próxima semana abran sus puertas las piscinas climatizadas. Así lo aseguraba el concejal de Juventud y Deportes, Javier Porras, quien destacaba el ahorro que supondrá este cierre antes de tiempo de 20.000 euros «sólo en personal», más otros gastos de mantenimiento.
Sin embargo, los usuarios de las piscinas municipales, como los de la Alameda, lamentaban este cierre prematuro, ya que otros años permanecían abiertas hasta el 8 o 10 de septiembre. «No nos parece bien. Podían esperar al menos al fin de semana porque aún apetece estar al aire libre», comentaban dos señoras, quienes bromeaban con la idea de la apertura de las piscinas climatizadas: «Ésta no necesita máquinas que gasten energía, ya que la calienta el sol».
También varias madres se quejaban de este cierre, lo que suponía un fastidio para las familias, ya que la próxima semana aún no habrá empezado el curso escolar. «No puede ser que abran tarde y terminen antes», señalaba una de las madres, quien apuntaba a que «aquí los niños están entretenidos», además de recordar que las piscinas de otros municipios, como en Calera, permanecen abiertas hasta el 14 de septiembre.
«Antes se abría del 15 de junio al 15 de septiembre, pero ahora se paga lo mismo de carnet por dos meses y medio», comentaba otra usuaria sobre los 60 euros del pase trimestral, con descuentos para desempleados y otras personas. También del precio se quejaban algunos jóvenes, con una entrada de 2,70 euros al día, aunque la mayoría no protestaba sobre el cierre, ya que acudirán a la piscina climatizada El Prado en cuanto abra.
Esta alternativa la confirmaba Javier Porras, quien esperaba que para el lunes 3 o martes 4 de septiembre ya se encontrara esta piscina operativa. Sobre la fecha de cierre, el concejal de Juventud y Deportes comprendía las molestias de algunos usuarios, aunque destacaba el ahorro que se producirá, ya que son tiempos de «apretarse el cinturón».
Otras quejas. Varios usuarios de la piscina de la Alameda durante este verano también se quejaban de sus instalaciones, tanto del césped seco como del mal funcionamiento de algunas duchas. «El césped estuvo dos semanas sin regarse porque no iban los aspersores ni tampoco funcionaban las duchas de los pediluvios», apuntaban varias personas, que también criticaban los baños «tercermundistas», además del cierre «temprano» de las instalaciones.