El Real celebra el bicentenario de la cofradía de la Virgen Dolorosa

J. Guayerbas
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El Papa Francisco concede la Indulgencia Plenaria a los fieles y cofrades que participen del 7 al 15 de septiembre en los cultos organizados por la parroquia del Real de San Vicente

Dos siglos de devoción a la Virgen Dolorosa que los feligreses de la Parroquia de Santa Catalina del Real de San Vicente conmemorarán del 7 al 15 de septiembre con una serie de cultos y actividades impulsadas por el sacerdote Joaquín Garrigós y la cofradía que rinde culto a este icono devocional mariano, obra de Luis Salvador Carmona (1708-1767).

De este forma, tras la petición cursada por el arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez Plaza, ante la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede, el Papa Francisco ha concedido del 7 al 15 de septiembre la Indulgencia Plenaria a los fieles y cofrades que participen en la celebración eucarística, previa confesión y oración por las intenciones del sucesor de San Pedro.

Asimismo, el Papa ha decretado que el arzobispo imparta a los fieles la Bendición papal en el transcurso de la Función Principal de Instituto en honor a la Virgen Dolorosa que presidirá en la Iglesia de Santa Catalina el 15 de septiembre.

El origen de la Cofradía de Esclavos de la Virgen Dolorosa de El Real de San Vicente se remonta al 25 de diciembre de 1815, tal y como consta en sus primeras ordenanzas. Además, para celebrar este bicentenario la parroquia ha organizado una exposición benéfica de fotografía con imágenes de Gonzalo Garrigós.

En la iglesia parroquial de El Real de San Vicente se conservan varias esculturas de este imaginero vallisoletano que sin obviar la tendencia neoclásica dotó a sus obras de referencias barrocas.

Esta localidad de la Sierra de San Vicente conserva, así, cuatro esculturas de este imaginero. Junto a la Virgen de los Dolores se exponen al culto un Cristo con la cruz a cuestas o nazareno y otro atado a la columna, además de un crucificado que en el año 2011 participó en la XVI edición de las Edades del Hombre en Medina de Rioseco.

Luis Salvador Carmona centró su producción en el arte sacro, con esculturas repartidas en diferentes puntos de la geografía nacional, siendo el Museo Nacional de Escultura de Valladolid y Madrid dos de los escenarios referentes para conocer y acercarse a la obra de uno de los escultores más destacados del siglo XVIII español.