La jornada reivindicativa finalizó ayer en los Jardines del Prado tras una intensa marcha en defensa de la Vega y del desarrollo de la comarca. En la concentración, la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Alberche hizo balance de la protesta y leyó un manifiesto, algo que también realizaron los miembros de la Plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche.
Ambos colectivos agradecieron la presencia de los ciudadanos, además de incidir en que la manifestación «no va en contra de nadie y sí a favor de los regantes y la comarca», como afirmaba Tomás Fernández, uno de los representantes del colectivo, quien recalcó la «causa justa» que les había reunido en esta protesta «por el bien de todos los ciudadanos de las tierras de Talavera».
El director de la Comunidad de Regantes recordó la sequía que impera este año en los ríos y embalses, problema que «se ha tratado de enmendar elevando el agua del Tajo a través del Arroyo de las Parras hasta el canal bajo del Alberche». «Todos sabemos que el agua del Alberche es de mejor calidad, es la que pedimos para regar y es la que nos pertenece por concesión», continuaba el portavoz de la marcha, que rechazaba el agua del Tajo para regar los campos.
«Talavera tenía 18.000 habitantes antes de la puesta en riego de la zona regable y debido a esto se ha desarrollado hasta la actualidad», apuntaba Tomás Fernández, quien incidía en la modernización de los regadíos para «ahorrar agua y desarrollar una agricultura puntera en la comarca, donde se instalarían nuevas empresas agro- industriales y cooperativas agrícolas, además de otras empresas», por lo que solicitaba el apoyo de toda la comunidad ciudadana a estas reivindicaciones.
Plataforma. Miguel Méndez, uno de los portavoces de la Plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche, también participó en la protesta con la lectura de un manifiesto, en el que se analizaba la actual situación y los orígenes de los problemas, recordando que «el Tajo no existe desde 1979 y el Alberche fue secuestrado definitivamente en 2005».
El portavoz de la Plataforma recordó otros tiempos pasados en los que los viajeros «desde Roma hasta los románticos, cantaban y alababan estas tierras fértiles y la riqueza de la vega», algo que terminó cuando «se decidió que el agua de Talavera rendiría más en otros lugares y se decidió trasvasar el agua a Levante y el Alberche a Madrid».
Miguel Méndez también insistió en el «momento crítico» por el que atraviesan los regantes, a los que deberán aportar soluciones «en los próximos meses», ya que «esta tierra no merece la humillación de contemplar el expolio de nuestros ríos y llevarse así el único recurso básico que nos queda y que dinamizaría el desarrollo de todos los sectores».