Varios cientos de ciudadanos, unos 2.000 según la organización, se manifestaron ayer por las calles de la ciudad para reclamar el riego en la comarca con las aguas del Alberche, así como pedir la modernización de los sistemas de regadío para mejorar las cosechas y crecer económicamente para el futuro. La Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Alberche de Talavera fue la convocante de esta movilización, en la que se insistió en la unidad de todos los colectivos, incluidos los partidos políticos, además de apuntar a que la manifestación no iba «en contra de nadie».
Más de una treintena de tractores participaron en la marcha desde la glorieta de los Leones hasta los Jardines del Prado, donde se produjo la lectura de los manifiestos de los regantes y de la Plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche. La cabecera de la manifestación estaba formada por los regantes, quienes portaban una pancarta en la que se pedía «agua del Alberche y no del Tajo», a los que seguían los miembros de la Plataforma junto a las distintas autoridades presentes en la marcha, entre ellos una amplia representación de los concejales del Ayuntamiento, tanto del equipo de Gobierno como de la oposición, junto con otros alcaldes de municipios de la comarca, como Calera y Talavera la Nueva, quienes portaban otra pancarta en la que se reivindicaba «un Alberche limpio y vivo que riegue nuestra Vega».
El calor no impidió una amplia participación en la marcha, que recorrió en apenas 45 minutos su itinerario por laRonda del Cañillo, paralela al río Tajo, hasta los Jardines del Prado, y en la que los regantes animaron la protesta con proclamas y cánticos como «Alberche sí, Tajo no» y «agua del Alberche para nuestros riegos». «Ahorraríamos agua modernizando nuestro sistema de regadíos, lo que produciría una mejora de las cosechas para crecer económicamente la comarca», clamaban los regantes, quienes insistían en el abandono que se ha producido durante muchos años en las tierras de Talavera, además de pedir la colaboración ciudadana en sus reivindicaciones, ya que «los regadíos acabarán siendo zona de secano si los abandonamos».
«Queremos regar con agua limpia y que se cumpla la concesión histórica que tenemos del Alberche para el riego, ya que crearía riqueza con un coste cero de energía», explicaba uno de los portavoces de los regantes con un megáfono a los participantes de la marcha y a los viandantes que se paraban a presenciar la manifestación, en la que señalaban que «consumimos mucha agua y producimos poca», además de insistir en que «el agua del Tajo contamina nuestra producción».
Durante el recorrido, los regantes también lamentaron que «nos están quitando el agua» y la posibilidad de desarrollar un crecimiento en la zona, debido a los trasvases y a otros intereses de los que se benefician más otras zonas de la región y del territorio nacional, lo que deja a Talavera «en el olvido». Además, apuntaban que la situación actual «perjudica a las industrias y no sólo a los regadíos» y esperaban la respuesta y la unión de los partidos para que «hagan algo por nosotros» y no sólo por zonas de «Albacete y Ciudad Real».
A la llegada a El Prado se produjeron algunos incidentes, que no llegaron a mayores, ya que varios ciudadanos, ataviados con camisetas verdes en defensa de la educación pública, increparon a las autoridades políticas de PP y PSOE por su «dejadez» en la situación actual de los ríos, aunque fueron los mismos regantes los que acallaron sus protestas y pasaron a la lectura de sus manifiestos.