El Sindicato Unificado de Policía (SUP) reveló ayer en un comunicado que un agente de Santiago de Compostela ya apuntó al autor confeso del robo del Códice Calixtino, M.F.C., como sospechoso de haber cometido este delito a las 72 horas de su desaparición. Por ello, exigió la apertura de una investigación para depurar las responsabilidades y saber qué pasó con el escrito cursado por este miembro del cuerpo.
Así, el SUP denunció la «chapuza» del manuscrito medieval, devuelto ayer por el presidente del Gobierno a la Catedral compostelana, y reclamó la puesta en marcha de una comisión «independiente» que permita conocer todo lo acontecido con este asunto, que consideró «merecedor, desde su primer hasta su último acto, de un guión de la película Torrente».
Además, el sindicato policial adjuntó en su comunicado el citado escrito del policía de la Escala Básica de la Unidad de Prevención y Respuesta, con fecha del 8 de julio de 2011, en el que se señalaba directamente al detenido como posible autor de los hechos, así como el domicilio en el que residía.
De este modo, el agente relató que M.F.C. trabajó de electricista en la Catedral hasta 2009, cuando fue despedido por ser sospechoso de varias sustracciones y por pasar «facturas irregulares», actos que nunca se denunciaron. También, en el escrito se reseñó el «amplio» conocimiento que manifestaba tener el sospechoso de la Seo, así como el hecho de que éste se «jactaba de poseer varias antigüedades» pertenecientes a la Iglesia.
Junto a ello, el policía advirtió de las numerosas propiedades inmobiliarias de las que gozaba el exempleado del templo, sin que parecieran existir ingresos en su unidad familiar, mencionando que estaba , «sin motivo aparente y de forma asidua», en la Catedral y que, desde su despido, parecía no tener «mucha simpatía» hacia las autoridades eclesiásticas, «manifestando en alguna ocasión que se vengaría de ellas».
MÁS DINERO. Por su parte, la Policía Nacional localizó ayer una nueva maleta con unos 600.000 euros (que se suman al 1,2 millones de euros y los 300.000 dólares hallados la pasada semana) que el autor confeso del robo se había llevado, supuestamente, de la Catedral compostelana.
Según fuentes de la investigación, el botín fue localizado en un registro efectuado entre la noche del domingo y la madrugada del lunes en Santiago, que terminó en torno a las 02,00 horas. De esta forma, los agentes dieron por concluida la búsqueda del dinero que supuestamente sustrajo el exelectricista del templo, quien se encuentra en prisión provisional desde el pasado viernes acusado de varios delitos de robo con fuerza continuado, hurtos y blanqueo de capitales. Mientras, a su mujer, que también está en prisión, se le imputa un delito contra la intimidad y blanqueo de capitales.
El hijo del matrimonio, detenido inicialmente junto a su novia (que quedó exculpada), fue puesto en libertad con cargos ayer por orden del titular del Juzgado de Instrucción Número 2 de Santiago, al considerar que «no hay más riesgo» de destruir pruebas. Asimismo, el juez confirmó que la principal hipótesis con la que se trabaja es que todo el dinero incautado al autor confeso del hurto proceda de las dependencias de la Catedral (no solo del cepillo) y manifestó sus dudas de que llegase a vender objetos religiosos.
No obstante, el magistrado especificó que aún es necesario comprobar si el detenido «manejaba cuentas bancarias» y resaltó su «meticulosidad» e inteligencia», pues llevaba la contabilidad del dinero que iba sustrayendo en unas notas manuscritas y mantenía una vida «muy austera».