El CF Talavera consiguió ayer el ansiado ascenso a Tercera División, al superar en la eliminatoria a su adversario, el Daimiel: allí por 1-2 y ayer en El Prado por 1-0, con tanto de Timón en el tiempo añadido. Hay que señalar que los hombres de Fran Sánchez se vieron sorprendidos por su rival, que dominó el encuentro y suyas fueron las mejores ocasiones;pero ahí surgió la figura del cancerbero, Ángel Luis que en este choque definitivo fue, sin duda, el artífice de que el conjunto de Ciudad Real se fuera de Talavera sin goles y sin ascenso.
Y el ambiente en el Municipal El Prado, esto es para los nostálgicos, fue el de las mejores tardes del Talavera CF, con la presencia de alguna pancarta reivindicativa: ‘Hemos vuelto para quedarnos. El Prado es blanquiazul’. Más de dos mil espectadores poblaron las gradas en un ambiente de fiesta que estalló cuando el colegiado decretó la conclusión del encuentro. Tras la celebración en el terreno de juego, la comitiva, es decir, jugadores y aficionados, se trasladaron a la fuente de la plaza de España, donde no fue posible mojar el ascenso y de nada sirvieron las peticiones de los futbolistas al alcalde con el ‘Gonzalo, danos el agua’. Todos se fueron a buscarla, cual zahoríes, a la avenida de Toledo donde pudieron festejar el éxito como manda la tradición.
En cuanto al choque en sí, los blanquiazules, como no podía ser de otra manera, tomaron la iniciativa desde el pitido inicial y, aunque se aproximaron a la puerta contraria la primera ocasión con verdadero peligro no llegó hasta el minuto 9 con una jugada que finalizó Ibra con un remate de cabeza que se marchó fuera; y lo mismo le ocurrió a Manasé al cuarto de hora al culminar un saque de esquina.
El Daimiel, hasta ese momento, no se había acercado a la portería de Ángel Luis; pero vaya si éste tendría trabajo después a lo largo del encuentro, por lo que se alzó en protagonista y en el primer tiempo evitó dos goles del rival: en el minuto 17 metió lo justo la mano para impedir que entrara una falta ejecutada por Raúl Martín; y la jugada en el 39 tuvo los mismos protagonistas y también se saldó con una sensacional parada del guardameta talaverano.
A cuatro minutos para el término del primero tiempo llegó la polémica con un posible penalti sobre Raúl Martín, que el colegiado no decretó y que motivó las protestas de los visitantes y la amarilla para Bernal Y los hombres de Fran Sánchez, a medida que transcurría esta primera mitad y ante el empuje del Daimiel, empezaron a cargarse de tarjetas; hasta cinco futbolistas locales llegaron al descanso con cartulina. Lo mejor para el CF Talavera, el empate a cero con el que acabó este primer periodo.
En la reanudación, el conjunto visitante avisó a los pocos segundo del comienzo con un disparo de Rafa Cortés y el balón lo atrapó un muy atento Ángel Luis. Y el conjunto talaverano pudo sentenciar en el 50, pero Maxi sacó la bola en la misma línea de gol. Pero el Daimiel comenzó otra vez con su acoso ante un guardameta blanquiazul que se mostró totalmente infranqueable.
Faltaba el potente disparo de Manasé desde fuera del área -así marcó el 1-2 en Daimiel, que vale su peso en oro- y llegó en el 50, pero en esta ocasión se marchó fuera. Y el palo se alió tres minutos después con los locales porque fue donde golpeó el disparo de una falta de Raúl Martín.
Las ocasiones fueron en los últimos minutos para el CF Talavera y lo intentaron los jugadores que habían entrado de refresco, Mensha y Juli, pero fue David Timón quien tuvo el honor de conseguir el tanto del triunfo ante el clamor de los aficionados. Los blanquiazules sufrieron, pero la batalla tuvo un final feliz.
Fue una tarde perfecta, por más que haya siempre quienes intenten empañarla. Y es que sobraron las bengalas, los petardos y el incendió originado en la tribuna lateral.
Pero lo más importante de todo es que el CF Talavera vio su sueño cumplido de ascender a Tercera División.