El teléfono de la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Alberche hervía ayer por las llamadas de los agricultores. Amanecieron sin una gota de agua del Tajo por un fallo eléctrico que se solucionó horas más tarde, pero que dejó sin riego durante toda la jornada. La desesperación se apoderó del colectivo, teniendo en cuenta que este incidente se añade a la demanda de más cantidad de agua para poder sacar adelante las cosechas. De este modo, se multiplican los problemas aparte de estar obligados a usar recursos del Tajo, de peor calidad.
Marino Rodrigo calcula en palabras a este diario que tendrá unas pérdidas de 30.000 euros en producción durante este año por el regadío. El agricultor arranca hojas secas de calabazas, que se encuentran ahora en pleno proceso de formación. «Se van al garete», dice este agricultor de 53 años en una plantación de Talavera.
parados los motores. El intenso calor hacía imprescindible ayer que desfilase el agua por las plantaciones, pero los agricultores se quedaron sin abastecimiento. Según explicaron desde la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Alberche, la incidencia se debió a un fallo eléctrico que dejó parados los motores. El contratiempo se produjo a las 3,45 horas y se corrigió finalmente por la empresa eléctrica Iberdrola pasado el mediodía, según indicaron las mismas fuentes.
Desde la comunidad de regantes, señalaron que estos incidentes se evitarían con una modernización del sistema de regadío, que esperan desde hace años los agricultores. En este sentido, la elevación de agua del Tajo al Canal del Alberche por el arroyo Las Parras se divide en varias fases de elevación, por lo que si hay un fallo afecta por completo al paso del agua.
Marino, que participó el pasado fin de semana en la protesta de los regantes del Canal Bajo del Alberche para conseguir agua de este río, tiene repartidas explotaciones por Talavera, Talavera la Nueva, Calera y Chozas y Alberche y suma, aparte de otras producciones, 150 hectáreas de maíz. «Voy a tener unas pérdidas importantísimas», dice.
Este agricultor apunta que envió un escrito advirtiendo a la Confederación Hidrográfica del Tajo que la elevación de Las Parras no es la opción adecuada y subraya que tuvo problemas también en 2006, cuando se les obligó a regar con agua del Tajo. A este respecto, el organismo ha invertido este año 900.000 euros para hacer posible el trasvase al canal.