El aumento en 2 horas y media semanales de la jornada laboral de los funcionarios decretado por el Gobierno central ha comenzado a dar resultados de ahorro económico en el Ayuntamiento de Toledo. En primer lugar, se han acabado las horas extraordinarias de los bomberos mientras que las de Policía se han reducido drásticamente (90 este pasado enero frente a las 1.000 realizadas el mismo mes del año pasado). Esto significa que el gasto de 600.000 euros producido por este concepto durante 2011 va a verse significativamente reducido. Ahora queda por ajustar los nuevos horarios de trabajo para cuadrar las 37,5 horas semanales y se hará sin la participación de los sindicatos que ayer no se presentaron a la negociación de las mesas sectoriales.
La concejal de Régimen Interior, Paloma Heredero, será la encargada de emitir la instrucción de la que dará cuenta a la Junta de Gobierno para su inmediata entrada en vigor. A partir de ahora los funcionarios tendrán que completar 1.627,5 horas al año. En las oficinas se van a establecer horarios entre las siete y media de la mañana y las ocho de la tarde, el mismo que el actual con ampliación de 15 minutos por la mañana «para dar más flexibilidad».
Para los bomberos, que realizan guardias de 24 horas, el aumento se cuadra con más jornadas de trabajo, que ahora serán 67,8 al año. Será el jefe del parque el encargado de distribuir los turnos de acuerdo al nuevo computo.
Para los Agentes de Movilidad los turnos se fijan entre 7:30 y 15:00 horas y entre 14:00 y 22:00 horas. Y para la Policía Local se fijan turnos de mañana entre 7:45 y 15:15 horas; turno de tarde entre 15:15 y 23:45 horas; y el de noche de 22:45 hasta 7:45 horas. El turno de noche se reduce una hora que se compensa con el aumento de jornadas de trabajo.
El portavoz y concejal de Seguridad, Rafael Perezagua, subraya que cumplir la ley es obligatorio: «No ponemos en cuestión de la ley, hay que aplicarla, su objetivo es reducir el déficit y todas las administraciones debemos contribuir». Al mismo tiempo lamenta la actitud de los sindicatos «que querían que hiciéramos oídos sordos». Y añade que no entiende la negativa a trabajar dos horas y media más a la semana cuando es una medida de aplicación en «toda la Administración pública».
Por otro lado puntualiza que en el caso del Ayuntamiento de Toledo la medida afecta a los 381 funcionarios pero no al personal laboral, y entiende que esta diferenciación tendrá incidencia en futuras negociaciones ya que ahora esos otros trescientos trabajadores municipales no podrán pedir equidad en salarios si no la tienen en la jornada laboral.
Finalmente informa que el alcalde va a reunirse el viernes con la Junta de Personal para escuchar las reivindicaciones y exponerles los límites en los que se mueve el Ayuntamiento.