El presidente de la Cámara de Comercio de Toledo, Fernando Jerez, estalló ayer tras conocer la oposición de su colega Ángel Nicolás, a que la institución se financie con ayuda de fondos públicos porque el presidente de Fedeto y Cecam cree que deben dedicarse a pagar las facturas pendientes con los proveedores. «¿Qué tendrá que ver la ridiculez de presupuesto de las Cámaras con los 3.000 millones que debe la Junta a las empresas?» se pregunta Jerez. En su opinión, es mucho más lo que se va a perder si no llega esa ayuda que lo que se pueda ahorrar el erario público, y los perjudicados van a ser los pequeños empresarios.
Para Jerez, tanto la institución que preside como el resto de organizaciones empresariales, entre ellas Fedeto, «son armas del mismo ejército» con la misión de ayudar a las pymes. En este sentido subraya que la Cámara ha traído a la provincia mucho dinero de fondos de la Unión Europea para crear los viveros de empresas, impartir formación o ayudar a la internacionalización de los productos locales.
También recuerda que para esta ejercicio van a capear el temporal con la reservas financieras que tienen pero dice que la supervivencia de la institución está peligro en el plazo de un año si la Comunidad Autónoma no da un paso al frente para garantizar su financiación, como ha ocurrido en Cataluña o Valencia con a firma de convenios.
La obsesión de Jerez es salvar a la Cámara porque cree en su utilidad y no está dispuesto a ser quien firme el certificado de defunción de una institución centenaria. «Y si el problema soy yo, me quito de en medio y todo arreglado».
Lo que parece evidente es que falta comunicación entre ambos dirigentes empresariales. «Lleva tres semanas llamando a Fedeto a a Cecam y no se ponen al teléfono», se queja. A partir de ahí dice que le resulta imposible saber el planteamiento de Nicolás: «Si no quiere que busquemos asociados porque hacemos la competencia a Fedeto ni que la Administración nos encargue encomiendas de gestión, que me diga cómo quiere que salvemos a la Cámara».
Por eso insiste en acusar al presidente de Fedeto de hacer «demagogia». «No se puede ir repicando en la procesión, siendo miembro de la Cámara y formando parte de sus órganos de gobierno, y poniendo chinas en el camino». Además, entiende que esa actitud de Nicolás no casa con sus declaraciones en defensa de la libre competencia.
«Qué me diga en que he perjudicado a Fedeto y a Cecam», insiste Jerez, que, por otro lado, asegura que otras organizaciones como la CEOE «quieren estar dentro de las Cámaras», es decir, que defienden su papel y su pervivencia. Por su parte, afirma que es partidario de que las organizaciones privadas formen parte de la Cámara para ir todas juntas de la manos y complementándose en ayuda de los empresarios.
Fernando Jerez recuerda que lleva años ocupando su tiempo «en ayudar a las empresas», confiesa que está «cansado de estar callado» y cree que la polémica no debe distraer la atención sobre el objetivo de «buscar soluciones» para obtener en el futuro un presupuesto capaz de mantener los servicios que presta la Cámara en la que, por cierto, subraya que ya empiezan a contar con «afiliados voluntarios».