La ministra de Fomento, Ana Pastor, despejó ayer algunas incertidumbres en torno al proyecto del AVE Madrid-Lisboa y generó otras nuevas. Pastor compareció en la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados para exponer las líneas principales que seguirá su departamento y anunció la voluntad del Gobierno de mantener las inversiones en el corredor extremeño del AVE. Se confirma así que el Ejecutivo de Rajoy no abandonará el proyecto, puesto que lo incluye en el nuevo Plan de Infraestructuras, Transportes y Vivienda, que se prevé aprobar el próximo mes de julio.
Lo que se ofreció ayer es todavía un avance, en el que se contempla dedicar a esta línea del AVE 2.651 de los 25.000 millones que se invertirían en alta velocidad. No obstante, el documento distribuido ayer por el Ministerio de Fomento sólo menciona una parte del trazado, la que discurre en territorio extremeño. Cita literalmente dos actuaciones como destinatarias de esa inversión: Navalmoral-Cáceres y Badajoz, y omite, por tanto, la que corresponde a la provincia de Toledo. De ser así, el tramo talaverano del AVE, que se desarrolla entre Pantoja y la frontera con Cáceres, no estaría dentro del plan de inversiones de Fomento para los próximos años.
La otra gran incógnita a despejar sería la planificación temporal de estas inversiones. El Plan nace con un horizonte de desarrollo hasta 2024, que deja un amplio margen para unas obras que han tenido ya mil y un plazos. El último, adelantado por La Tribuna en su edición de ayer, figura en el estudio de situación elaborado por el coordinador europeo del proyecto prioritario que incluye la comunicación entre Madrid y Lisboa, Carlo Secchi, y extiende la ejecución del proyecto hasta 2017. A pesar de que retrasa en cinco años la última fecha que había ofrecido Bruselas, podría resultar más optimista que la planificación del Gobierno de España.
El Plan de Infraestructuras que confecciona Fomento recoge la fórmula de la financiación público-privada, ensayada ya en la era de Rodríguez Zapatero y por la cual se aspiraba a obtener fondos para el tramo talaverano del AVE.
En su comparecencia, la ministra no habló directamente de recortes, pero fue coherente con el discurso de austeridad del Gobierno de Mariano Rajoy; «el tiempo de las obras faraónicas, de los convenios sin dinero, ha terminado», señaló al comienzo de su intervención. En este sentido, señaló que el plan parte del examen de la situación actual y de las necesidades sociales, en función de las cuales se establecerán prioridades y programas de actuación con una previsión de doce años vista.
Entre esas prioridades se encuentra la A-40, fundamental para Castilla-La Mancha y para la provincia de Toledo, que estaría dentro del paquete de carreteras que seguirán entre los objetivos del Ministerio. Para esta autovía la inversión prevista en este plan asciende a un total de 1.172 millones de euros, con los que se contempla la ejecución de 161 kilómetros más.