La Plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche tiene entre sus objetivos la ejecución de un Plan de Riberas entre el puente de Alberche y el denominado como Puente Nuevo que devuelva el ocio a las orillas del Tajo. En este sentido, ante los problemas económicos en todo el país, han propuesto que se ejecute en distintas fases para que no se deje de lado el proyecto. El alcalde, Gonzalo Lago, indicó ayer a los medios que ha visto el contenido del anteproyecto ejecutado por un conocido gabinete de arquitectura: «Lo conozco. Es muy bonito, es precioso», dijo.
Según explicó a este diario uno de los portavoces de la Plataforma, Miguel Ángel Sánchez, propusieron que se ejecute en distintas fases para convertirlo en más factible e insistió en la idea de que se debe buscar la financiación en administraciones ajenas al Ayuntamiento. Por su parte, Miguel Méndez recalcó que se puede avanzar paulatinamente en la ejecución de esta iniciativa, como el informe de declaración ambiental a falta de financiación.
El alcalde talaverano se refirió a este proyecto e insistió en que quiere que Talavera sea un ejemplo en España en cuanto a espacios relacionados con el medio ambiente y puso como ejemplo a Vitoria, aunque mencionó la crisis económica como obstáculo para la ejecución de esta iniciativa. «Estamos condicionados», subrayó.
Respecto a la política sobre el agua de Castilla-La Mancha, la Plataforma manifestó que debe haber «una voz clara y definida» que defienda los ríos y el agua en la región. De este modo, Sánchez subrayó que los trasvases desvían recursos hídricos y también mucho dinero en una región eminentemente agropecuaria.
Asimismo, señaló que un posible trasvase desde el Tajo medio por parte del Gobierno nacional supondría un enfrentamiento con la Plataforma y con todos los grupos ecologistas, puesto que se ejecutaría desde el Tiétar al Segura. «Espero que se pare», manifestó, e hizo una llamada al sentido común teniendo en cuenta la demanda política «desorbitada» del Levante sobre el agua.