El Ayuntamiento ha alcanzado un principio de acuerdo con la Entidad Estatal del Suelo (Sepes) para recuperar 20 hectáreas de terreno industrial en la segunda fase de Torrehierro. El alcalde, Gonzalo Lago, anunció ayer que las conversaciones con la empresa pública dependiente del Ministerio de Fomento están muy cerradas, aunque falta la ratificación del consejo de administración, que se reunirá una vez que el Gobierno nombre al nuevo presidente.
«Recobramos lo que les regalamos», señaló ayer Lago al referirse al convenio que hace años suscribió con Sepes el anterior equipo de Gobierno para ceder el 10 por ciento del aprovechamiento lucrativo de Torrehierro a cambio de que la urbanización se ejecutara de forma rápida y el suelo saliera a un precio asequible, según explicó la concejala de Urbanismo, María Rodríguez.
«No entiendo cómo se pudo llegar a ese acuerdo», señaló la edil, que insistió en que el suelo es de propiedad municipal y que vuelve a revertir en la ciudad para desbloquear una de las iniciativas más esperadas por el tejido empresarial, que es acometer la ampliación del polígono.
El proyecto está en punto muerto desde hace más de un lustro, a pesar de que en 2007 se adjudicó la redacción del estudio para determinar la urbanización de los 1,2 millones de metros cuadrados con los que cuenta todo el perímetro, de los cuales 900.000 saldrían al mercado para facilitar la implantación de empresas.
En enero de 2009, el anterior equipo de Gobierno confiaba en que las obras se iniciaran en otoño, pero la actuación sigue paralizada y, a medio plazo, se descarta que Sepes vaya a abordarlo dadas las circunstancias económicas actuales.
El acuerdo tácito que está ya sobre la mesa permitirá al Ayuntamiento iniciar la urbanización sobre esas 20 hectáreas sin depender de los planes de Sepes. «Es positivo porque se desbloquea», insistió ayer la concejala de Urbanismo.
El alcalde también valora como una buena noticia que el acuerdo se suscriba y ayer sostuvo que es factible que el Ayuntamiento pueda llevar a cabo la urbanización de esos terrenos sin demasiado coste. «Lo que queremos es gestionar bien, no despilfarrar y, con un coste mínimo, tener la posibilidad de esos 200.000 metros cuadrados para suelo industrial», manifestó Lago.
El alcalde comunicó ayer estos avances al presidente de la Federación Empresarial Talaverana (Fepemta), José Antonio Arbeloa. Ambos mantuvieron una reunión de trabajo por la mañana, acompañados por algunos concejales del equipo de Gobierno y parte de la directiva de la patronal.
Arbeloa presentó al alcalde una batería de propuestas, «un abanico completo», como indicó a la prensa momentos antes de que comenzara el encuentro, y la necesidad de la ampliación de Torrehierro figuraba entre las reivindicaciones más urgentes.
«Las empresas de mediano calado necesitan suelo industrial y adecuado, y es de lo que carecemos», insistió el presidente de Fepemta, que volvió a reclamar que Sepes conceda a Talavera máxima prioridad, sobre todo teniendo en cuenta su grave problema de desempleo.
De momento, falta que el consejo de administración de la empresa pública dé luz verde al acuerdo alcanzado por su equipo técnico y que el Ayuntamiento determine la ubicación del terreno que se libera. Como avanzó ayer la concejala, se intentará que sea «el mejor posible» para que los costes de urbanización no se disparen.
«Hemos hecho ya nuestro trabajo en infraestructuras. Vamos ya por la quinta reunión que vamos a tener con Sepes para que una empresa que se quiera instalar tenga terreno industrial. En eso estamos, y estamos trabajando bien», recalcó el alcalde.